Por Laura Martínez, interiorista Durante muchos años se ha hablado de la cocina perfecta, como si existiera una única fórmula válida. Desde mi experiencia como interiorista, creo justo lo contrario: no hay una cocina ideal universal, sino cocinas bien pensadas para la forma de vivir de cada familia. Hoy la cocina ha ...
Por Laura Martínez, interiorista
Durante muchos años se ha hablado de la cocina perfecta, como si existiera una única fórmula válida. Desde mi experiencia como interiorista, creo justo lo contrario: no hay una cocina ideal universal, sino cocinas bien pensadas para la forma de vivir de cada familia.
Hoy la cocina ha dejado de ser un espacio secundario para convertirse en uno de los ejes de la vivienda. Es un lugar donde se cocina, se trabaja, se comparte y se vive el día a día. Por eso, en mis proyectos no parto de modas, sino de preguntas muy concretas: ¿cómo se usa la cocina?, ¿necesita estar siempre abierta?, ¿qué nivel de orden y almacenaje se necesita?, ¿qué papel juega dentro de la zona de día?
En este especial presento tres proyectos de cocina con tipologías muy diferentes, pero con un mismo objetivo: que funcionen de verdad. Tres maneras de entender la cocina actual, alejadas de la cocina escaparate y pensadas para durar.
1. COCINA TOTALMENTE ABIERTA Y CONECTADA A LA ZONA DE DÍA
En este proyecto, la cocina se concibe como el auténtico corazón de la vivienda. Está completamente abierta a la zona de día y se integra de forma natural con el salón y el comedor, siguiendo un concepto más americano, muy inspirado en cocinas pensadas para compartir.
La isla central es la gran protagonista: combina zona de trabajo, espacio para taburetes y una librería abierta para piezas decorativas, convirtiéndose en un punto de encuentro constante. El mobiliario lacado en blanco mate se combina con madera de castaño, aportando equilibrio entre luminosidad y calidez.
La encimera de cuarzo de Silestone, con una veta muy sutil en tonos marrones, añade textura sin restar protagonismo al conjunto. Los electrodomésticos Siemens, la campana integrada y los detalles en oro cepillado en grifería y luminarias refuerzan ese aire elegante pero cercano.
Es una cocina pensada para vivirla, no solo para mirarla: funcional, acogedora y profundamente conectada con el día a día de la casa.
Ficha técnica:
2. COCINA ABIERTA VISUALMENTE, PERO INDEPENDIENTE CUANDO SE NECESITA
Esta cocina responde a una necesidad cada vez más habitual: estar conectada con la zona de día, pero poder independizarse cuando el uso lo requiere. La separación acristalada permite mantener la continuidad visual y la entrada de luz, ofreciendo al mismo tiempo mayor control acústico y funcional en el día a día.
La distribución gira en torno a una gran isla que integra zona de trabajo y mesa de comedor, convirtiéndose en un espacio muy práctico para la vida diaria. El almacenaje es generoso y está cuidadosamente planificado, algo clave en una cocina familiar.

A nivel estético, se ha trabajado una base atemporal con muebles blancos mate combinados con electrodomésticos negros y muebles altos en tonos grises. La encimera porcelánica SapienStone en acabado Earth aporta carácter y resistencia, mientras que el pavimento porcelánico imitación madera, en piezas de gran formato, refuerza la continuidad con el resto de la vivienda y facilita el mantenimiento.
Es una cocina pensada para adaptarse a distintos momentos del día, donde funcionalidad y estética conviven sin rigideces.
Ficha técnica:
3. COCINA FUNCIONAL Y TÉCNICA
Este proyecto demuestra que una cocina no necesita ser protagonista para ser excelente. Aquí el objetivo principal era claro: crear un espacio extremadamente funcional, cómodo y fácil de mantener, pensado para un uso diario intensivo y real.
La distribución se trabajó al detalle, priorizando recorridos fluidos, zonas de trabajo bien definidas y una gran capacidad de almacenaje. Cada módulo, cada cajón y cada mueble responde a una necesidad concreta, evitando soluciones decorativas innecesarias que, a la larga, dificultan el uso cotidiano.
Los frentes limpios y los acabados mates refuerzan la sensación de orden y continuidad visual, mientras que la elección de materiales resistentes garantiza durabilidad y facilidad de mantenimiento. Es una cocina pensada para funcionar bien hoy y dentro de muchos años, sin depender de tendencias ni recursos estéticos llamativos.

En este tipo de proyectos, el verdadero lujo no está en la espectacularidad, sino en una buena planificación: que todo esté donde debe estar, que cocinar resulte cómodo y que el espacio acompañe el ritmo diario de quien lo habita. Una cocina honesta, bien pensada y diseñada para vivirla sin complicaciones.
Ficha técnica:
Más allá de estilos o tendencias, lo importante es entender cómo se vive cada casa. Hay familias que necesitan cocinas muy abiertas y sociales, otras que valoran la flexibilidad y otras que priorizan la funcionalidad pura.
Mi trabajo como interiorista consiste en escuchar, analizar y traducir esas necesidades en espacios que funcionen hoy y dentro de diez años. Porque una buena cocina no es la que más impresiona, sino la que se vive bien.