BAT Architecture firma una vivienda bifamiliar de 910 m², construida con madera contralaminada (CLT) y revestida con una característica fachada de alerce carbonizado, trabajada mediante la técnica japonesa Shou Sugi Ban / Yakisugi. Concebida bajo criterios de sostenibilidad, eficiencia energética y bajo impacto ambiental, las dos viviendas proponen una nueva ...
BAT Architecture firma una vivienda bifamiliar de 910 m², construida con madera contralaminada (CLT) y revestida con una característica fachada de alerce carbonizado, trabajada mediante la técnica japonesa Shou Sugi Ban / Yakisugi. Concebida bajo criterios de sostenibilidad, eficiencia energética y bajo impacto ambiental, las dos viviendas proponen una nueva forma de habitar el paisaje a través de una experiencia espacial única donde la geometría y la luz son las verdaderas protagonistas. El proyecto reinterpreta la tradición constructiva local en madera desde una mirada contemporánea, precisa y sostenible.
El edificio se articula en dos volúmenes en forma de "L" que definen tanto los espacios exteriores como la distribución interior, dotando a cada vivienda de su propia singularidad. Dos líneas contundentes atraviesan el volumen principal, generando espacios que establecen relaciones únicas entre las distintas estancias. Las viviendas se organizan en torno a esos ejes, creando grietas de doble y triple altura que marcan el acceso y el espacio social principal de cada una. Estas fracturas permiten que la luz natural organice la vida interior, conecte visualmente las diferentes plantas y proyecte las viviendas hacia el exterior, desdibujando los límites con el paisaje y la naturaleza que las rodea. Las dos viviendas se integran en una unidad arquitectónica común, vinculadas por una misma estrategia estructural pero diferenciadas por su propia identidad y carácter.
"El vacío estructura la casa y deja que la luz marque el ritmo y los espacios respiren. No es ausencia, es un lugar para celebrar la vida, donde las relaciones y el tiempo compartido encuentran sitio. Habitar esta casa es moverse por una geometría que acompaña, una arquitectura que se siente más que se mira", explica Peru Cañada, socio fundador.
La estructura de madera contralaminada (CLT) además de sostener el edificio, aparece desnuda en gran parte del proyecto mostrándose con honestidad, siendo visible tanto en el interior como en el exterior. En el interior es la protagonista, especialmente en las zonas de comunicación vertical como las escaleras, donde actúa como columna vertebral del proyecto y refuerza la continuidad entre niveles. La madera en su versión natural de veta continua aporta calidez a las estancias a través de techos, muros y escaleras. La luz cenital suaviza las superficies, modulando la temperatura visual del espacio. Los tonos neutros y materiales nobles completan una atmósfera serena y contemporánea, en coherencia con la arquitectura exterior.
"El conjunto se fragmenta en cuatro volúmenes de cubierta inclinada, que rodean un cuerpo central de cubierta plana. La composición genera un juego de ritmos y alturas que otorga movimiento a la volumetría y refuerza la relación con la topografía", señala Xabier Arranz, socio fundador.
Los interiores se desarrollan en tres niveles, conectados visual y espacialmente por franjas verticales de dobles alturas que inundan los espacios de luz natural en las salas de estar y escaleras, y los grandes huecos en fachada que iluminan los dormitorios y cocinas. Las plantas principales albergan las áreas de acceso y vida social, que incluyen cocina, salón-comedor y grandes ventanales que se abren hacia la zona exterior de piscinas, integrando la vida doméstica con el paisaje exterior. En la planta superior, las zonas privadas como los dormitorios y baños conforman un ámbito más íntimo y recogido. Y en la planta inferior se ubican los garajes y espacios de reunión, iluminados mediante patios ingleses acristalados que introducen luz natural y aportan confort a las zonas inferiores. La continuidad entre el exterior y el interior se refuerza mostrando la madera, que es el verdadero hilo conductor del proyecto.
Sostenibilidad e innovación material: Construcción CLT y técnica Yakisugi
Alrededor del 50% de las emisiones globales de CO2 provienen del sector de la construcción, por lo que diseñar con una baja huella ecológica se ha convertido en una responsabilidad ineludible. En este contexto, BAT Architecture apuesta en este proyecto por dos sistemas constructivos que combinan innovación técnica y tradición artesanal: la madera contralaminada (CLT) y la fachada de alerce carbonizado tratada mediante la técnica japonesa Yakisugi (焼杉) o Shou Sugi Ban.
El uso de CLT permite trabajar con un material renovable y reciclable que captura CO2, reduce el impacto ambiental y mejora el rendimiento térmico del edificio. Su proceso industrializado posibilita una construcción más rápida, precisa y flexible, minimizando residuos y consumo de recursos. Además, su alta resistencia estructural y capacidad de aislamiento contribuyen al confort y la eficiencia energética de la vivienda. Por su parte, la técnica Shou Sugi Ban o Yakisugi es un proceso milenario que no solo embellece la madera, sino que ofrece una protección natural frente a la humedad, el fuego, los insectos y el paso del tiempo. La quema controlada de la superficie de la madera prolonga la vida útil del material sin necesidad de químicos, y dota a la madera de una textura profunda y un tono oscuro que refuerzan la identidad contemporánea del edificio.

Todas estas razones, además de promover el uso de maderas certificadas y manejadas de forma sostenible, la convierten en una opción ideal para construcciones que buscan longevidad y responsabilidad ambiental. Ambas estrategias reflejan una visión arquitectónica comprometida con la sostenibilidad, donde la innovación y los materiales naturales se combinan para crear una arquitectura más duradera, responsable y emocional.
La finalización de esta vivienda bifamiliar se suma a otro proyecto completado este año con estructura íntegramente de madera contralaminada (CLT), el IES Muskiz, uno de los centros educativos más relevantes en materia de sostenibilidad en Euskadi y España. Ambos ejemplos reflejan cómo la innovación constructiva y el uso responsable de la madera pueden integrarse con éxito tanto en la arquitectura residencial como en la construcción pública educativa.
Detalles Proyecto:
Projecto: IB House
Arquitectos: BAT Bilbao Architecture Team (Peru Cañada, Xabier Arranz)
Cliente: Privado
Localización: Galdakao, País Vasco
Superficie construida: 910 m²
Año de finalización: 2025
Fotografía: Aitor Estévez
Información marcas: