La cocina de Saitra enmarca el horizonte e incorpora el mar dentro de la vida cotidiana

En este proyecto, que lleva por nombre 'Casa Marpagrossa' y en el que han participado Lunic Studio, Antonio Altarriba Arquitectos y Pérez Ochando, el espacio culinario de la firma Saitra se abre al mar, ya que su isla se instala enfrente de él y se deja hipnotizar por su calma. De ahí que las columnas de almacenaje oculten lo que hay detrás y solo lo muestren a la vista cuando sea estrictamente necesario. Con esto se consigue reforzar la idea de calma, en un escenario donde existe la limpieza visual, el orden, la continuidad y en el que cada elemento convive en armonía.

30/01/2026

En esta vivienda situada sobre los acantilados de Punta Grossa, la cocina se abre al mar como una extensión natural del entorno. Más que un espacio funcional, es una pieza que enmarca el paisaje y lo integra en la vida cotidiana, donde cada línea y cada material responden a la ...

En esta vivienda situada sobre los acantilados de Punta Grossa, la cocina se abre al mar como una extensión natural del entorno. Más que un espacio funcional, es una pieza que enmarca el paisaje y lo integra en la vida cotidiana, donde cada línea y cada material responden a la búsqueda de serenidad, equilibrio y continuidad. Un proyecto en el que el mobiliario de Saitra, junto al trabajo conjunto de Lunic Studio, Antonio Altarriba Arquitectos y Pérez Ochando, logra que la arquitectura dialogue con la luz y el mar hasta desdibujar los límites entre interior y exterior.

"El concepto de la cocina se basa en una isla para poder observar siempre el mar y el paisaje con dos bandas laterales en columna que dan servicio a la cocina y no interrumpen ninguna vista", señalan desde Antonio Altarriba Arquitectos.

En la obra de Antonio Altarriba Arquitectos, la arquitectura nace del lugar. Su lenguaje parte de la materia, la luz y la proporción para crear espacios que respiran calma y naturalidad. En este proyecto, esa mirada sensible hacia el entorno encuentra su máxima expresión: una vivienda que se asienta sobre el acantilado y se abre al mar sin artificios, donde cada línea responde al paisaje. Su visión convierte la cocina en un punto de encuentro entre arquitectura y vida cotidiana, un espacio que no se impone, sino que acompaña el horizonte.



"Es una vivienda ubicada en un lugar privilegiado (acantilado en Punta Grossa) que ha tenido que diseñarse bajo la estricta normativa de la línea de costas que es la que provoca la geometría irregular de la casa. El objetivo, enmarcar el mar con la casa; por eso la cocina debía permitir observarlo continuamente", explican desde Antonio Altarriba Arquitectos.

¿Cuál consideráis que es el mayor acierto del proyecto?
La integración total del espacio interior y exterior.

¿Cómo definiríais el resultado final en tres palabras?
Integración-respeto-desmaterialización de los límites.

¿Hay algún aprendizaje o detalle que os gustaría resaltar?
Un gran problema inicial, que puede ser la estricta normativa menorquina, ha provocado generar un edificio que busca integrarse con su entorno, tanto en materialidad como en forma en la que se ha diseñado una composición completamente novedosa de cocina, integrada con su espacio.

/ KITCHEN | HOMING
El mobiliario oculto refuerza la limpieza visual y la sensación de orden.
La cocina de esta vivienda en Menorca responde a una idea de calma esencial. No busca imponerse, sino integrarse en la arquitectura y prolongar la serenidad del entorno. Concebida como un espacio de líneas puras, se organiza a partir de una isla central orientada al mar, núcleo funcional y emocional del proyecto, y dos frentes laterales de armarios altos que se funden con la pared, ocultando el almacenaje y los elementos técnicos. Todo queda en silencio cuando no se usa, dejando que la luz y el paisaje sean los verdaderos protagonistas. 

Los materiales y los tonos elegidos refuerzan esa idea de "refugio contemporáneo": maderas naturales, superficies mates y colores suaves que dialogan con la piedra y la cal del conjunto arquitectónico.

El resultado es una cocina que parece haber estado siempre ahí. Atemporal y contenida, respira al ritmo de la casa y del mar. Su diseño busca la desaparición de los límites: entre interior y exterior, entre mobiliario y arquitectura, entre lo cotidiano y lo contemplativo. En este equilibrio sutil, el mobiliario de Saitra encuentra su mejor expresión: precisión artesanal al servicio de un espacio emocionalmente cálido, donde la funcionalidad se convierte en una experiencia estética y la belleza se mide en quietud.

PÉREZ OCHANDO | Claudia Pérez & Pedro Ochando
"La cocina se entiende como una pieza de mobiliario más dentro del conjunto, casi camuflada", explica Claudia.

El trabajo de Pérez Ochando se distingue por su sensibilidad para crear atmósferas equilibradas, donde la forma y la emoción se entrelazan. En esta vivienda frente al mar, su intervención no busca decorar, sino interpretar el paisaje desde el interior, traduciendo la calma del entorno en una paleta de materiales y tonos que respiran serenidad.

¿Cómo definiríais el concepto general de esta cocina?
El concepto parte de la idea de "refugio contemporáneo". Un espacio sereno, luminoso y atemporal, donde la arquitectura, la materia y la luz se equilibran. La cocina se entiende como una pieza de mobiliario más dentro del conjunto, casi camuflada, en diálogo con la piedra, la madera y el paisaje.

¿Cómo se integra la cocina en el resto de la vivienda?
La cocina está completamente abierta al salón y al porche exterior. No existen fronteras visuales: los materiales, las tonalidades y los volúmenes son continuos. Esto permite que el conjunto funcione como un único espacio fluido, donde la vida cotidiana se mueve entre el interior y el exterior sin interrupciones.

¿Qué os llevó a elegir esta composición (isla central, distribución, mobiliario oculto, etc.)?
La distribución con isla central favorece la conexión visual con el mar y convierte la preparación y la reunión en un acto compartido. El mobiliario oculto refuerza la limpieza visual y la sensación de orden. Todo está pensado para que, al finalizar el uso, el espacio recupere su silencio y equilibrio.

"Queríamos que la cocina respirara autenticidad, que pareciera parte del lugar. Su función está, pero no se muestra. Todo se oculta para que prevalezca la calma. La verdadera riqueza está en los matices: en cómo la luz recorre las superficies, en cómo cada tono refleja la serenidad del paisaje. Es una cocina que invita a la pausa, al tiempo lento y a la contemplación", cuenta Claudia.

LUNIC STUDIO | Maria & Agustín
"Saitra nos aporta una gran capacidad de adaptación y customización en cada proyecto además de la exquisita planificación del proceso", reconoce.

En cada proyecto, Lunic Studio actúa como nexo entre la visión del diseño y la realidad del espacio construido. Su trabajo combina la técnica con la sensibilidad, asegurando que cada detalle conserve la esencia del proyecto original. En esta cocina, su papel fue esencial para que la pureza del concepto -una cocina silenciosa, integrada y abierta al mar- se trasladara con exactitud al resultado final.

¿Qué necesidades funcionales tenía el cliente?
La isla debía convertirse en el elemento principal de esta cocina. En ella se concentra toda la actividad, transformándose en una amplia superficie de trabajo y almacenamiento. En un solo espacio buscamos integrar todos los elementos esenciales que conforman una cocina funcional.

¿Cómo se ha resuelto la organización interior (almacenaje, electrodomésticos, zona de aguas…)? 
Se ha dado especial importancia a la integración de todos los electrodomésticos, logrando una imagen uniforme y ordenada. Se incorporó un mueble desayunador que permite tener los pequeños electrodomésticos siempre a mano y listos para su uso. Además, las columnas con gavetas internas facilitan la organización y el acceso al contenido, mientras que el cubo de basura extraíble optimiza la funcionalidad del espacio.

¿Hubo alguna dificultad técnica o estructural destacable durante el diseño o la instalación?
El acceso y los desplazamientos hasta la isla supusieron una cierta dificultad logística, se realizó un seguimiento continuo de la obra, incluyendo varias visitas y desplazamientos a la vivienda para supervisar cada fase del proceso y prevenir cualquier posible contratiempo. Gracias a esta planificación y coordinación, todo se desarrolló según lo previsto, sin incidencias ni retrasos, cumpliendo los plazos establecidos y con una instalación final impecable. Este era uno de nuestros mayores miedos a la hora de enfrentarnos a este proyecto.

"Destacamos la cercanía de Saitra, la mejora constante de sus productos y la facilidad con la que se desarrolla el trabajo conjunto en el día a día. Además, nos sentimos muy identificados con su estilo y su manera de entender el diseño", comparte María.

/ KITCHEN | HOMING  
"Ha sido un proceso de trabajo muy planificado y perfectamente coordinado con Saitra", aseguran.

Desde la planificación hasta la instalación, el proceso fue un ejercicio de precisión. La complejidad logística que suponía trabajar en una vivienda sobre el acantilado de Punta Grossa se resolvió con una coordinación constante y un seguimiento minucioso en cada fase. Gracias a esa implicación, la instalación se desarrolló sin contratiempos, cumpliendo los plazos y garantizando una ejecución impecable.

"Saitra nos ofrece la libertad de adaptar cada pieza al espacio, a las necesidades del cliente y a la estética del proyecto. Flexibilidad que nos permite optimizar cada rincón", destacan.

El resultado es una cocina que refleja la armonía entre precisión técnica y sensibilidad estética, donde la funcionalidad se viste de discreción. Un espacio donde todo está al alcance, pero nada a la vista; donde la ejecución, lejos de ser un proceso técnico, se convierte en parte de la poética del proyecto.

DATOS DEL PROYECTO
Interiorismo: PÉREZ OCHANDO
Arquitectos: ANTONIO ALTARRIBA ARQUITECTOS
Colaboradores: Jesús Sancho-Tello Safont, Sara Cais, Rosa Lafuente, Mohamed Reda Korrir, Álvaro Méndez, Laura Martí, Bárbara Cánovas, Lidia Pascual, Álvaro Núñez, Vitória Giovanini, Carmelo Llorente,  Verónica Maeso, Nicolás Tomás, Alex Chammas, Jordi Edo, Juan Sanchís.
Fotografías (arquitectura): Diego Opazo
Distribución Saitra: LUNIC STUDIO
Mobiliario: SAITRA HOMING
Distribución: Isla central + mobiliario lateral

DIRECCIÓN ARTE & BRANDING: CABO DE MARCAS

Puedes encontrar más información aquí.

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