El diseño de cocinas en 2026 vive una transformación cromática que pone el verde profundo en el centro de la escena. Este tono se impone como una de las opciones preferidas para quienes buscan un ambiente residencial con carácter y equilibrio. Lejos de ser una moda pasajera, el verde profundo ...
El diseño de cocinas en 2026 vive una transformación cromática que pone el verde profundo en el centro de la escena. Este tono se impone como una de las opciones preferidas para quienes buscan un ambiente residencial con carácter y equilibrio. Lejos de ser una moda pasajera, el verde profundo domina tanto soluciones integrales como detalles de acento, adaptándose a distintos estilos y materiales. Schmidt, con su reconocida experiencia en cocinas personalizadas, lo presenta como la elección ideal para espacios que combinan estética, confort y funcionalidad.
Un toque natural que aporta equilibrio y estabilidad
El auge de este tono no es casualidad y es que responde a una necesidad actual que se manifiesta en querer recuperar la calma del entorno natural dentro del hogar. A diferencia de tonos pasteles o fluorados, el verde profundo aporta una sensación de estabilidad y equilibrio visual, perfecta para el corazón de la casa.
Este tono se presta a múltiples combinaciones: con maderas claras para un look orgánico, con superficies en negro o metalizadas para un estilo moderno, o incluso con mármoles blancos para un contraste elegante. Su versatilidad lo convierte en una base cromática tan práctica como estética.
Elegancia atemporal
Al contrario que otros colores el verde profundo no cansa al tener un carácter clásico y sofisticado. Por ello, es perfecto al funcionar como un neutro cromático con personalidad, capaz de mantenerse vigente más allá de las modas.
Un ejemplo del uso de este tono en la cocina es la cocina Bristol de Schmidt, de estilo cottage reinventa la estética de inspiración inglesa para crear un ambiente elegante y acogedor en la estancia. La sutil combinación del verde Forest Green y la encimera de color Gold Marmor, con efecto de mármol, otorga carácter y calidez a este espacio.

Capacidad para realzar la luz
En cocinas con entrada de luz natural, el verde profundo adquiere reflejos más vivos y orgánicos durante el día, aportando sensación de frescura y profundidad. Al caer la tarde, bajo una iluminación cálida y bien planificada, el color se vuelve más envolvente y sofisticado, creando una atmósfera acogedora y casi escenográfica.
Además, si el acabado es mate o satinado suave, el verde profundo evita reflejos agresivos y favorece una lectura más homogénea del espacio.
Facilidad de combinación con otros materiales
El verde profundo actúa como color soporte, es decir, no compite con los materiales nobles, sino que los realza. Su base cromática natural establece un diálogo armónico con texturas auténticas, elevando la percepción de calidad del conjunto.

FOTO PRINCIPAL.: Cocina Bristol. Schmidt.