Hay muchas formas de amor. El amor a la familia, a nuestros hijos, a padres, a amigos, a tu pareja, y también a nosotros mismos. Si queremos darnos un capricho y hacernos el mejor regalo para el próximo San Valentín, qué mejor que una sesión de spa en casa. La ...
Hay muchas formas de amor. El amor a la familia, a nuestros hijos, a padres, a amigos, a tu pareja, y también a nosotros mismos. Si queremos darnos un capricho y hacernos el mejor regalo para el próximo San Valentín, qué mejor que una sesión de spa en casa.
La atmósfera perfecta
Lo primero de todo es preparar el ambiente perfecto. Para ello es aconsejable utilizar luces cálidas y velas aromáticas, dando importancia a la iluminación y el aroma, así como con una música relajante, en la que, a ser posible, es posible que prevalezcan los sonidos de la naturaleza. Tampoco hay que pasar por alto la importancia del orden y de la comodidad. Y es que mantener todo despejado fomenta la calma mental.
Asimismo, para lograr unos beneficios más visibles en la piel y el cabello es recomendable el uso de filtros de ducha, como los desarrollados por Tappwater, que eliminen contaminantes y remineralicen el agua, lo que no sólo previene la aparición de irritaciones y eccemas y reduce el acné, sino que equilibra el pH de la piel y el pelo, potencia su suavidad y su luminosidad, y retrasa la aparición de los signos de envejecimiento, tal y como apuntan los expertos.
No en vano, el filtro ShowerPro Diamond es capaz de eliminar hasta el 90% del cloro y reducir la adherencia de la cal en un 80%. Además, gracias a la tecnología incorporada en su cabezal, aporta los niveles ideales de minerales esenciales al agua, mejorando el equilibrio del pH para que la piel y el cabello se mantengan en perfectas condiciones. Unas características que comparte el ShowerPro Rain SMR, a las que suma la tecnología SMR (Swedish Mineral Rock™) que añade minerales esenciales al agua. Su diseño elegante es compatible con la norma NSF 177, que supone agua pura y revitalizante cada día.
Hidratación integral
Después de un baño o una ducha reparadoras, el broche perfecto para finalizar una sesión de spa en casa es utilizar mascarillas faciales y guantes, esponjas o cremas exfoliantes para renovar la piel, y terminar con el masaje con aceites esenciales para relajar los músculos junto con accesorios (opcionales) como la piedra pómez para masajear la planta de los pies.
Si quieres completarlo con detalles de lujo, prepárate un té con manzanilla y lavanda o agua infusionada con pepino para una mejor hidratación. Y por supuesto, fuera móviles: la desconexión es fundamental para asegurar un verdadero momento de relax.