En el borde de un bosque con vistas al valle de Valles, en el Tirol del Sur, el SILENA – The Soulful Hotel recibe al huésped en un lugar suspendido en la quietud. Entre cumbres, neblinas suaves y senderos que comienzan justo más allá del umbral, toma forma una hospitalidad ...
En el borde de un bosque con vistas al valle de Valles, en el Tirol del Sur, el SILENA – The Soulful Hotel recibe al huésped en un lugar suspendido en la quietud. Entre cumbres, neblinas suaves y senderos que comienzan justo más allá del umbral, toma forma una hospitalidad que entrelaza raíces alpinas y sensibilidad oriental.
El SILENA no nace como un concepto, sino de la antigua casa familiar que sus propietarios siguen gestionando, transformada con el tiempo en un boutique hotel dedicado al bienestar interior.
Los propietarios han aportado al proyecto su profunda afinidad con el mundo asiático, madurada a través de numerosos viajes. De esta doble alma surge la identidad del hotel, hoy reinterpretada por el estudio NOA y la arquitecta Silvia Marzani en una nueva fase evolutiva.
El proyecto no construye una historia: la revela
La inspiración oriental se introduce con sutileza en espacios conectados al paisaje, a la luz de la montaña y a los materiales naturales. Las atmósferas giran en torno a tonos oscuros, maderas profundas, azul noche y grises minerales que conducen al huésped hacia una dimensión meditativa. La iluminación, suave e intencional, invita a la pausa.
En este recorrido, los revestimientos murales Glamora se sitúan en puntos clave para amplificar la identidad del lugar y transformar ciertos espacios en umbrales narrativos.
En la recepción y la zona lounge, el revestimiento mural Notte Bella acompaña la llegada con su profundidad líquida y contemplativa, evocando de inmediato el tema del viaje interior.
En la biblioteca, la mirada se eleva hacia Aurea. Instalada en el techo, representa una luna rodeada por un grupo de aves: una imagen suspendida, luminosa pero discreta, capaz de ampliar percepciones y proporciones. En este espacio de recogimiento, Aurea introduce una dimensión casi filosófica: un cielo simbólico que evoca la ligereza del pensamiento.
Los revestimientos murales no son decorativos en el sentido tradicional, sino una escritura visual que acompaña la historia del hotel: un refugio que no quiere impresionar, sino hacer sentir. Las habitaciones se articulan en torno a materiales naturales, texturas suaves y aromas de bosque.
El nuevo capítulo firmado por el estudio NOA confirma al SILENA como un santuario contemporáneo entre dos mundos. En este ecosistema sensible, los revestimientos murales Glamora forman parte del ritmo del lugar, transformando las superficies en paisajes emocionales y relatos visuales. No decoran: interpretan, amplifican, preservan.
Créditos del proyecto
Interior designer: NOA – Architecture
Fotos: ©Alex Filz , ©Tiberio Sorvillo