Agremia, la Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía, ha reforzado su apuesta por los contratos de formación en alternancia como una herramienta para responder a uno de los principales retos del sector de las instalaciones y la energía: la urgente necesidad de incorporar nuevos profesionales ...
Agremia, la Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía, ha reforzado su apuesta por los contratos de formación en alternancia como una herramienta para responder a uno de los principales retos del sector de las instalaciones y la energía: la urgente necesidad de incorporar nuevos profesionales cualificados.
La asociación, acreditada por la Comunidad de Madrid para impartir formación profesional para el empleo, consolida así un modelo, madurado desde hace ocho años, que combina aprendizaje técnico, experiencia real en empresa y acompañamiento social para facilitar la inserción laboral de jóvenes en especialidades del sector altamente demandadas.
Este modelo se apoya en la coordinación de tres actores clave. Por un lado, la Escuela Técnica de Agremia se encarga de impartir la formación técnica y de realizar la tutorización académica. Por otro lado, las empresas asociadas a Agremia formalizan los contratos de formación y ofrecen a los participantes un entorno real de aprendizaje y trabajo. A ello se suma el papel de las entidades del tercer sector (Fundaciones y Asociaciones sin ánimo de lucro), que acompañan a los alumnos durante todo el proceso, tanto en el plano personal como en el profesional.
Una de las historias de éxito es la protagonizada por Yaya Tarnagda (trabajador) y David Rodríguez (gerente de la empresa asociada Novofutur). "Este modelo de formación dual demuestra que la colaboración entre la Escuela Técnica, las empresas y las entidades sociales genera un círculo beneficioso, mediante el cual los jóvenes acceden a empleos estables, las empresas incorporan talento formado y el sector se fortalece con profesionales cualificados", destaca Víctor Pernía, director de la Escuela Técnica de Agremia.
Los datos acumulados por la asociación avalan esta formación dual. En 2025 se cerraron cinco acciones con la finalización de la formación de 14 estudiantes (sobre 15), lo que confirma el éxito del modelo. En conjunto, los resultados obtenidos hasta ahora reflejan que el 78,9% de los alumnos que inician este itinerario completan un contrato cuya duración es de un año y pasan, posteriormente, a plantilla indefinida de la empresa.
Novedades del programa formativo
La asociación ha decidido además ampliar y evolucionar esta línea de actuación. Si 2025 se cerró con cuatro programas duales finalizados, 2026 arranca con ocho actuaciones programadas. En esta nueva etapa, Agremia está incorporando mejoras en el diseño de los itinerarios, como la inclusión de una fase de preformación en fontanería antes del inicio de determinadas especialidades, con el objetivo de que los alumnos lleguen mejor preparados a la empresa y puedan adaptarse con mayor rapidez al entorno profesional.
La diversificación de especialidades es otra de las novedades relevantes. Aunque las primeras experiencias se centraron especialmente en instalaciones térmicas, el nuevo despliegue formativo abarca también otras áreas como gas, electricidad o soldadura. En algunos casos, cuando la formación dual surge de la colaboración con grandes compañías, el plan formativo se diseña a medida de las necesidades de la empresa. En otros, especialmente cuando participan grupos de micropymes, es Agremia quien estructura el programa y define la distribución entre formación y trabajo para asegurar su viabilidad y su encaje con la realidad del tejido empresarial.
Este punto es especialmente relevante en la Comunidad de Madrid, donde a comienzos de 2026 el sector de las instalaciones y la energía está integrado por más de 2.000 empresas en Agremia, una gran mayoría de ellas micropymes, es decir, compañías con menos de 10 empleados. "Para Agremia, lograr que la formación dual llegue también a estas pequeñas estructuras empresariales es una prioridad. Se trata, en gran medida, del núcleo real del sector y en donde es más necesario facilitar el relevo generacional", asegura Pernía.
En este 2026, Agremia está colaborando con entidades como la Federación de Plataformas Sociales Pinardi, la Fundación Tomillo, la Asociación Norte Joven, EMEVO, la Fundación Secretariado Gitano para incorporar a los jóvenes, tras su desempeño formativo, a algunas de las más de 2.030 empresas asociadas, grupos de micropymes y a importantes compañías como Veolia o Homeserve.
Según Víctor Pernía, "la formación dual o la alternancia en el empleo, en la que tratamos de que el joven aprenda trabajando, tiene el reto de llegar a la pequeña y mediana empresa. En definitiva, lo que intentamos recuperar es el sistema tradicional de transmisión del conocimiento, de los oficiales con experiencia a los jóvenes que entran en el sector, a los aprendices, pero de una manera coordinada, ordenada y planificada desde Agremia".
De esta manera, Agremia no solo responde a una necesidad formativa, sino que plantea una solución concreta a uno de los problemas coyunturales del sector: la escasez de mano de obra cualificada, el envejecimiento de parte de las plantillas y la dificultad de muchas empresas para captar personal con preparación técnica y capacidad de adaptación al trabajo real.