Con la llegada de la primavera, la casa entra en modo transición. Se guardan abrigos, se abren ventanas, entra más luz y cambian las rutinas casi sin darnos cuenta. Cocinamos distinto, usamos menos la calefacción y empezamos a depender menos de algunos electrodomésticos… o, al menos, podríamos hacerlo.Este ajuste estacional, ...
Con la llegada de la primavera, la casa entra en modo transición. Se guardan abrigos, se abren ventanas, entra más luz y cambian las rutinas casi sin darnos cuenta. Cocinamos distinto, usamos menos la calefacción y empezamos a depender menos de algunos electrodomésticos… o, al menos, podríamos hacerlo.
Este ajuste estacional, bien aprovechado, puede traducirse en un ahorro real de energía. De hecho, el 65% de los españoles ya seca la ropa al aire cuando el tiempo lo permite y más de la mitad utiliza programas eco en sus electrodomésticos, según el 'Smart Living Index 2026' de Beko.
Ante esta evolución, Beko pone el foco en cómo pequeños cambios en la rutina —apoyados en la tecnología— pueden facilitar un consumo más eficiente sin complicar el día a día.
Qué cambiar en casa esta primavera para consumir realmente menos
La primavera no solo cambia la temperatura: cambia cómo usamos la casa. Ajustar pequeños hábitos al momento del año permite reducir consumo sin esfuerzo, especialmente si se combinan con tecnología diseñada para optimizar esos usos.
Tecnología que se adapta al ritmo del hogar
Este cambio de hábitos ya es una realidad: el 60% de los consumidores valora positivamente poder hacer seguimiento de su consumo de energía y agua en casa.
"La eficiencia energética tiene sentido cuando se nota en la factura sin pedir nada a cambio. Con nuestras tecnologías buscamos que el ahorro ocurra de forma natural, acompañando el ritmo del hogar en cada estación", explica Manuel Royo, director de Marketing de Beko Europe en España.
La primavera no solo transforma el hogar, también ofrece una oportunidad para consumir mejor. En ese equilibrio entre hábitos cotidianos y tecnología eficiente es donde se produce el verdadero ahorro: sin esfuerzo añadido y adaptado al momento del año.