Con la llegada de la primavera, el hogar se convierte en el escenario perfecto para introducir color, personalidad y nuevas sensaciones. En este contexto gana protagonismo 'Dopamine Decor', una moda que propone entender la decoración desde una perspectiva más emocional. LEROY MERLIN comparte las claves para llevar este enfoque al ...
Con la llegada de la primavera, el hogar se convierte en el escenario perfecto para introducir color, personalidad y nuevas sensaciones. En este contexto gana protagonismo 'Dopamine Decor', una moda que propone entender la decoración desde una perspectiva más emocional. LEROY MERLIN comparte las claves para llevar este enfoque al hogar.
Espacios que influyen en cómo nos sentimos
El punto de partida de la decoración dopaminérgica es sencillo: observar cómo se vive realmente la casa: ¿El dormitorio invita al descanso?, ¿El salón transmite energía o resulta demasiado neutro?, ¿La cocina es un lugar que apetece disfrutar?
A partir de estas sensaciones, el objetivo es construir espacios con más personalidad y estímulos visuales, donde el color, los materiales y los accesorios decorativos ayuden a definir el carácter de cada ambiente.
El color como generador de emociones
El color se convierte en el gran protagonista, utilizado de forma estratégica, puede modificar la percepción de un espacio y potenciar diferentes estados de ánimo.
Los rojos aportan vitalidad y dinamismo, mientras que los naranjas despiertan optimismo y energía. Los amarillos y dorados inundan los espacios de luminosidad y confianza, mientras que los verdes transmiten frescura y sensación de renovación. Los azules invitan a la calma y la serenidad, y los violetas o lavandas despiertan creatividad y reflexión. Por su parte, los rosas aportan confort y sensación de refugio.
La experiencia se completa con otros estímulos sensoriales como aromas suaves o textiles agradables al tacto, capaces de reforzar la atmósfera de bienestar en casa.

Color con intención
Aunque la tendencia apuesta por interiores vibrantes, el secreto está en el equilibrio.
No se trata de saturar el espacio, sino de introducir elementos que aporten carácter y actúen como focos visuales: una lámpara llamativa, decoración con personalidad, una pared de color o textiles que rompan la neutralidad.
Hazlo tuyo: los imprescindibles para llenar el hogar de energía y color