DAIKAN, una empresa japonesa especializada en la producción de señalización, presenta FLUX TABLE. La investigación de la empresa japonesa se centra en las posibilidades inexploradas del metal de ingeniería estructural, un material creado mediante la unión de múltiples paneles metálicos que, gracias a una hábil artesanía, se transforma en el ...
DAIKAN, una empresa japonesa especializada en la producción de señalización, presenta FLUX TABLE. La investigación de la empresa japonesa se centra en las posibilidades inexploradas del metal de ingeniería estructural, un material creado mediante la unión de múltiples paneles metálicos que, gracias a una hábil artesanía, se transforma en el tablero de la mesa. La superficie resultante, con su aspecto casi líquido y dinámico, se combina con una base estable y sólida, encarnando un equilibrio perfecto entre resistencia y flexibilidad.
El proyecto explora el concepto de resiliencia como una paradoja entre la precisión técnica y la espontaneidad natural, con el objetivo de investigar el potencial del metal como material vivo. Tocar la pieza significa redescubrir el gesto en su forma más simple, a través de una superficie que sorprende por su armonía natural.
Este proyecto comenzó cuando FEEL GOOD CREATION (FGC) —que lidera el desarrollo conceptual, la dirección de materiales y el diseño de experiencias multisensoriales— centró su atención en el metal de ingeniería estructural. Aprovechando la experiencia acumulada durante años por DAIKAN en el pulido espejo extremo y la artesanía, el equipo exploró y maximizó el potencial expresivo de este material, cuya apariencia resulta casi inédita, y estableció la dirección que debía seguir el proyecto.
Desde la presentación inicial del material hasta una experiencia de producto que, en última instancia, domina todo el espacio, la producción general estuvo a cargo de 130 (ONE THIRTY).
FLUX TABLE: El material
El metal, diseñado desde el punto de vista estructural, presenta un aspecto compacto e irregular, pero demuestra una flexibilidad extraordinaria. Al pulir la sección, las capas ultrafinas de aluminio revelan una estética sorprendente: una superficie viscosa, fluida y sin precedentes. Es gracias a este característico pulido espejo y a la estructura en capas del metal como se crea un efecto capaz de reflejar la luz.
La complejidad técnica es considerable: durante el pulido, las secciones tienden a desplazarse, por lo que la precisión mecánica por sí sola resulta insuficiente. En esta fase, interviene la mano del artesano, que completa el proceso. La pieza se convierte así en una expresión tangible de la fusión entre lo digital y lo analógico, entre el control tecnológico y la sensibilidad humana.
La base se ha creado en colaboración con 130 (ONE THIRTY), una marca de diseño que emplea una técnica innovadora para dar forma a los materiales en tres dimensiones, generando estructuras espaciales a partir de un único marco continuo.
FLUX TABLE: La experiencia
La exposición, distribuida en dos plantas, se ha concebido como una experiencia diseñada para involucrar secuencialmente los cinco sentidos. En la planta baja de Via Palermo 18, FLUX TABLE se ha presentado como la pieza central de la exposición, mientras que en el sótano se invita a los visitantes a seguir un recorrido estructurado destinado a activar los cinco sentidos. El espacio ha contado con doce muestras táctiles con texturas profundamente diferentes, aromas extraídos de la piedra y de organismos vivos, e incluso un momento de degustación inspirado en el konpeito, un dulce tradicional japonés, que fomenta el descubrimiento de nuevas sensaciones a través del gusto.
En una época en la que la percepción se orienta predominantemente hacia los estímulos visuales y auditivos, el proyecto propone una reactivación consciente de la sensibilidad táctil, devolviendo la centralidad a una forma de comunicación no verbal.