La génesis del proyecto reside en la idea de construir un verdadero sistema compositivo, trasladando un concepto propio del mundo del mobiliario a la industria de la calefacción. De aquí nace la colección Pypeline de Antrax IT, que el arquitecto y diseñador Victor Vasilev concibe como un producto de estructura ...
La génesis del proyecto reside en la idea de construir un verdadero sistema compositivo, trasladando un concepto propio del mundo del mobiliario a la industria de la calefacción. De aquí nace la colección Pypeline de Antrax IT, que el arquitecto y diseñador Victor Vasilev concibe como un producto de estructura modular, capaz de generar múltiples configuraciones para responder a necesidades específicas de interiorismo y de potencia térmica.
"Son dos los temas abordados en el diseño de esta gama", explica Victor Vasilev, quien continúa: "Por un lado, la identificación de una matriz repetible; por otro, la antítesis entre rigor estético y libertad compositiva: la combinación de ambos elementos da lugar a Pypeline, un radiador que puede utilizarse en distintos ambientes y tipologías de espacio".
La ruptura de la estática formal, que el diseñador ya había explorado con el radiador Flaps, reaparece aquí con una interpretación diferente en la familia de novedades 2026. En este caso, no se interrumpe una placa lisa —como en la primera colección desarrollada con Antrax IT—, sino que un módulo cilíndrico de 5 cm de diámetro y de 20, 30 o 40 cm de longitud se repite en una secuencia desplazada, no lineal, definida por un rítmico desfase de los ejes.
"Este desplazamiento controlado transforma el arquetipo del tubo industrial en una forma en movimiento, una especie de `flujo interrumpido' que juega con la luz y la sombra", añade Victor Vasilev.
La pureza geométrica y el carácter minimalista del volumen cilíndrico evolucionan así hacia un diseño dinámico, que se expresa en un radiador exclusivamente eléctrico de 140 cm de longitud, disponible en dos configuraciones diferentes, y en un accesorio calefactable de 50 cm. El primero permite colgar albornoces y toallas cuando se instala en vertical, o almacenar toallas cuando se instala en horizontal. El segundo se convierte en un práctico accesorio calefactable para el cuarto de baño, al servicio de la zona de lavabo o bidé.
Personalizable en colores brillantes, mates y texturizados, así como en acabados galvánicos como `Light Gold', `Copper' y `Black Diamond', Pypeline mantiene una coherencia visual absoluta y ofrece una herramienta versátil para diseñar el calor en las paredes.