El mercado de pequeños electrodomésticos de cocina en España vive un momento dulce. Tras tres años de cierta inestabilidad económica, el año pasado el sector volvió a crecer, y lo hizo con fuerza. Con unos ingresos contabilizados de más de 408.000 millones de euros, el sector creció un 10,9% respecto ...
El mercado de pequeños electrodomésticos de cocina en España vive un momento dulce. Tras tres años de cierta inestabilidad económica, el año pasado el sector volvió a crecer, y lo hizo con fuerza. Con unos ingresos contabilizados de más de 408.000 millones de euros, el sector creció un 10,9% respecto a los datos del año anterior. Así lo aseguran las estimaciones de Statista Market Insights publicadas el mes pasado.
Los datos de Statista muestran cómo el mercado de pequeños electrodomésticos de cocina rompe tres años de caídas moderadas en la facturación y alcanza unos ingresos nunca vistos en el sector.
La serie histórica de Statista muestra cómo los pequeños electrodomésticos para cocina son cada vez más populares. En 2018, el sector facturaba algo más de 183.000 millones de euros en España, una cifra que en los últimos seis años se ha más que duplicado.
En relación con las previsiones a corto y medio plazo, los datos de Statista muestran una cierta estabilización del sector. Según la estadística, el mercado se mantendría estable, con crecimientos inferiores al 0,5% interanual en los próximos cinco años. El boom de los pequeños electrodomésticos habría tocado techo, aunque el sector no afrontaría riesgos de una eventual burbuja.

Según datos de AECOC, las freidoras de aire lideran actualmente las ventas dentro del segmento de pequeño aparato electrodoméstico (PAE), impulsadas por la búsqueda de opciones de cocina más rápidas, saludables y eficientes energéticamente. Junto a las air fryers, otros productos especialmente populares en España son las cafeteras de cápsulas y superautomáticas, los robots de cocina multifunción, las batidoras de vaso y amasadoras, así como los grills y hornos compactos. El auge de estos dispositivos refleja un cambio en los hábitos domésticos, con consumidores que priorizan la comodidad, la versatilidad y el ahorro de tiempo. El segmento cocina es, además, uno de los principales motores del crecimiento del mercado de pequeños electrodomésticos, por delante de otras categorías vinculadas al cuidado personal o al hogar.
