Un año más, Casa Decor se ha convertido en una cita ineludible para todos los amantes de la decoración y como no podía ser de otra forma ha dejado grandes aprendizajes que aplicar en los hogares. Entre ellos, los de Schmidt con `La Unidad', diseñado por la interiorista Marta Miñarro, fundadora de ...
Un año más, Casa Decor se ha convertido en una cita ineludible para todos los amantes de la decoración y como no podía ser de otra forma ha dejado grandes aprendizajes que aplicar en los hogares. Entre ellos, los de Schmidt con `La Unidad', diseñado por la interiorista Marta Miñarro, fundadora de Lemon Studio. Por ello, la firma desvela las cinco lecciones deco que este proyecto reúne para lograr un hogar funcional y estético.
Apostar por una pieza protagonista que organice el espacio
Una de las grandes enseñanzas del espacio es la importancia de crear un elemento central alrededor del cual se articule la estancia. En este caso, se trata de una gran estructura modular, pero la idea puede trasladarse fácilmente a una vivienda real mediante una isla de cocina, una librería exenta o un mueble multifuncional. Esta solución permite ordenar visualmente espacios abiertos y darles coherencia, especialmente en viviendas donde cocina, comedor y salón conviven en una misma planta.
Un espacio para recorrer y no solo observar
La Unidad también pone sobre la mesa una idea cada vez más presente en interiorismo: pensar la casa como una experiencia. La distribución no se limita a colocar muebles contra la pared, sino que invita a moverse alrededor de ellos, creando recorridos más fluidos. En casa, esto puede traducirse en dejar zonas de paso más despejadas, evitar disposiciones rígidas y apostar por muebles que permitan circular en torno a ellos. Todo ello favorece hogares más dinámicos, abiertos y funcionales, donde la distribución mejora la sensación de amplitud.
Integrar varios usos en una misma zona
Otra de las claves más interesantes es la mezcla de funciones dentro de un único espacio. En la propuesta de Schmidt y Lemon Studio, cocina, almacenaje o recibidor conviven dentro de una misma estructura. Este planteamiento refleja una realidad cada vez más común en las viviendas actuales, donde una misma estancia debe responder a distintos momentos del día. Apostar por mobiliario a medida o soluciones modulares permite integrar funciones sin saturar visualmente y responde a la necesidad real de optimizar metros cuadrados sin renunciar al diseño.
El uso de los contrastes y el color
Con La Unidad vemos también cómo un contraste bien trabajado puede transformar una estancia. La pieza central en azul destaca frente a una envolvente cálida en tonos teja, crema y ocres, generando profundidad y jerarquía visual. Esta clave deco permite introducir personalidad sin necesidad de sobrecargar el ambiente, creando puntos focales claros. Además, el uso del azul como protagonista del mobiliario central confirma otra tendencia clara: perder el miedo al color en zonas como la cocina. Frente al predominio histórico de blancos y neutros, cada vez más proyectos apuestan por tonos intensos y envolventes.
La funcionalidad protagonista de lo estético
Si bien la estética juega un papel imprescindible a la hora de decorar un hogar, La Unidad también reivindica una tendencia que gana fuerza: diseñar desde el uso real. Cada elemento responde a una necesidad concreta, pero sin renunciar a una estética cuidada. En este sentido, esta tendencia se traduce en elegir soluciones que no solo sean bonitas, sino que mejoren la vida cotidiana como elementos de almacenaje oculto, muebles versátiles o piezas que conectan diferentes zonas.