Bàrbara Aurell y Albert Raurich crean para Ecléctica Barcelona una cocina que fusiona diseño y gastronomía

La interiorista y el chef reinterpretan la cocina como núcleo vivencial del hogar en una instalación para cocinar y compartir, materializada con piezas de bulthaup y una selección de piezas de diseño de Minim.

19/05/2026

La cocina como lugar de encuentro, laboratorio creativo y escenario cotidiano. Bajo esta premisa nace el espacio concebido por la interiorista Bàrbara Aurell y el chef Albert Raurich para Ecléctica Barcelona, una propuesta desarrollada junto a bulthaup y Minim que transforma el espacio asignado dentro del recorrido del Círculo Ecuestre ...

La cocina como lugar de encuentro, laboratorio creativo y escenario cotidiano. Bajo esta premisa nace el espacio concebido por la interiorista Bàrbara Aurell y el chef Albert Raurich para Ecléctica Barcelona, una propuesta desarrollada junto a bulthaup y Minim que transforma el espacio asignado dentro del recorrido del Círculo Ecuestre en una cocina de autor donde diseño, gastronomía y experiencia dialogan desde la funcionalidad y la emoción. El proyecto parte de una idea compartida entre ambos creadores: reivindicar la cocina como el verdadero corazón de la casa. Una cocina vivida, flexible y abierta, concebida para conversar, reunirse, esperar un sofrito o compartir una copa de vino alrededor del fuego. "La llama que une a la familia", como resume Raurich. La propuesta combina la mirada cálida y sensorial de Aurell con la experiencia profesional del chef de Dos Palillos —restaurante con una estrella Michelin—, quien aporta una visión profundamente funcional del espacio culinario doméstico. "Una cocina profesional en un hogar", sintetizaba el cocinero durante el proceso creativo. No desde la literalidad técnica, sino incorporando aquellos gestos, recorridos y dinámicas propias de una cocina pensada realmente para cocinar y compartir.

El resultado es un interiorismo de fuerte personalidad matérica y emocional, construido a partir de una paleta de azules océano, rojos cálidos y suaves tonos mantequilla inspirados en la obra artística seleccionada para el espacio. La composición se completa con materiales nobles, como la madera y el acero inoxidable, generando un equilibrio entre sofisticación, calidez y honestidad funcional, con un sutil imaginario que remite al universo gastronómico asiático de Raurich y al lenguaje sensorial de la cocina contemporánea.

En el centro del proyecto se sitúan dos de las piezas más icónicas de la colección bulthaup b2: la mesa de trabajo bulthaup b2 workbench —una gran isla de acero inoxidable y madera concebida como núcleo operativo de la cocina— y el armario-despensa bulthaup b2 kitchen tool cabinet, pensado para almacenar utensilios y elementos culinarios como si de un taller doméstico se tratara. Ambas piezas reflejan la filosofía pionera de bulthaup, firma referente internacional en diseño de cocinas, que revolucionó el concepto tradicional del espacio culinario apostando por arquitecturas abiertas, flexibles y configuradas mediante elementos exentos y móviles. La colección b2, estructurada a partir de tres piezas esenciales, lleva esta visión a su máxima expresión: una cocina entendida como un sistema libre, funcional y adaptable a la vida contemporánea.

La atmósfera se completa con una cuidada selección de piezas de diseño contemporáneo cedidas por Minim, donde conviven clásicos y piezas de fuerte carácter matérico y funcional. El espacio incorpora las icónicas sillas Superleggera 699 de Cassina, diseñadas por Gio Ponti; una butaca Torres Clavé de Mobles 114; bancos de madera maciza de e15 —entre ellos los modelos Langley, Fayland y Backenzahn—, así como una selección de luminarias de firmas internacionales como Artemide, Santa & Cole, Oluce y Marset, con piezas como los apliques Tolomeo Wall y Sylvestrina, la lámpara de lectura G.O. de Oluce o la luminaria Lauro de Marset. Una composición que refuerza el equilibrio entre calidez doméstica, honestidad material y funcionalidad contemporánea que define el espacio. El espacio incorpora también una gran mesa de comedor diseñada por EEB —Espacio en Blanco, el estudio de Bàrbara Aurell— y un cuadro de Emeca de Momentos en blanco, por amor al arte, la galería impulsada por la interiorista.

Con esta colaboración, bulthaup y Minim refuerzan su vínculo con el diseño de autor y con aquellas propuestas capaces de conectar arquitectura interior, cultura material y formas contemporáneas de habitar. Un espacio donde la cocina deja de entenderse únicamente como una estancia funcional para convertirse en una experiencia estética, sensorial y profundamente humana.

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