En Singapur, una ciudad donde la arquitectura y el estilo de vida interactúan continuamente a través de la innovación, el rigor del diseño y la cultura contemporánea del habitar, Abimis presenta dos instalaciones profundamente diferentes, aunque unidas por una misma visión de la cocina: un espacio a medida, de altas ...
En Singapur, una ciudad donde la arquitectura y el estilo de vida interactúan continuamente a través de la innovación, el rigor del diseño y la cultura contemporánea del habitar, Abimis presenta dos instalaciones profundamente diferentes, aunque unidas por una misma visión de la cocina: un espacio a medida, de altas prestaciones e integrado de forma natural en la vida cotidiana. Estas dos interpretaciones muestran enfoques complementarios: por un lado, una gran cocina doméstica con carácter profesional; por otro, una cocina lounge compacta y acogedora, concebida para el tiempo de ocio. Dos proyectos unidos por la misma atención personalizada al detalle, la funcionalidad y la relación entre estética y utilidad.
En el primer proyecto, el resultado es un espacio organizado, diseñado en torno a los movimientos y hábitos de quienes lo habitan. La cocina, perteneciente a la línea Atelier y equipada con puertas con tirador integrado tipo gola o tiradores redondeados, se desarrolla como un sistema altamente personalizado, concebido para optimizar el flujo de trabajo y las necesidades de almacenamiento. Los electrodomésticos de alta gama se integran en una configuración a medida, mientras que elementos como el gran frigorífico personalizado, dividido en seis compartimentos independientes, y una despensa específica para especias reflejan un diseño preciso y funcional. Los muebles altos de acero inoxidable con cristal negro dialogan con las superficies de mármol de la cocina, cuyo acabado realza y armoniza los tonos del acero inoxidable. El acero inoxidable, material distintivo de Abimis, adquiere aquí una presencia arquitectónica sofisticada: rigurosa pero armoniosa en la percepción del espacio, técnica pero perfectamente integrada en el entorno doméstico. El lenguaje de las cocinas profesionales se reinterpreta mediante proporciones, acabados y detalles que transmiten una atmósfera equilibrada, contemporánea y elegante.
El segundo proyecto se desarrolla en una dimensión más íntima e informal: una "party kitchen", un anexo concebido como un espacio dedicado a la convivencia y a recibir invitados. El reto de diseño consistía en maximizar una superficie reducida, aprovechando cada centímetro mediante una fabricación artesanal y completamente a medida. La cocina, perteneciente a la línea Ego, con encimera de acero inoxidable pulido orbitalmente y puertas con acabado espejo, se inserta en un contexto híbrido que equilibra la vida interior y exterior. Las paredes del anexo, realizadas con el mismo acabado pulido orbital de la encimera, refuerzan la continuidad material del proyecto y la integración de la cocina con el espacio circundante. La composición se completa con muebles altos que alternan puertas cerradas, compartimentos abiertos y elementos de cristal negro. El resultado es una cocina compacta pero altamente funcional, diseñada para adaptarse de forma armónica a su entorno y transformarlo en un lugar para la vida informal y el encuentro.