En este moderno hogar sobre el agua, HIMACS cobra protagonismo al dar forma a superficies y elementos estructurales duraderos, diseñados para perdurar en el tiempo. Símbolo de la ciudad neerlandesa, las casas flotantes representan una fascinante forma de vivir. En sus orígenes, tras la Segunda Guerra Mundial, las barcazas ...
En este moderno hogar sobre el agua, HIMACS cobra protagonismo al dar forma a superficies y elementos estructurales duraderos, diseñados para perdurar en el tiempo. Símbolo de la ciudad neerlandesa, las casas flotantes representan una fascinante forma de vivir. En sus orígenes, tras la Segunda Guerra Mundial, las barcazas y embarcaciones tradicionales comenzaron a reutilizarse para hacer frente a la escasez de vivienda. Lo que en un principio había surgido como necesidad, con el tiempo se ha consolidado como una alternativa a la vivienda tradicional, con propuestas como las "ark": nuevas viviendas flotantes caracterizadas por tener una distribución horizontal, amplios ventanales panorámicos y una arquitectura geométrica y depurada.
En una de estas singulares viviendas sobre el agua, el especialista neerlandés en interiores a medida, Houtwerk Beverwijk, ha sido el encargado de diseñar la cocina, el baño y los marcos exteriores de las ventanas, eligiendo el Solid Surface HIMACS. El objetivo tras esta elección era claro: garantizar unas altas prestaciones, durabilidad a largo plazo, más teniendo en cuenta el entorno húmedo, y una estética impecable.
Una cocina con vistas al canal
Al subir a bordo, se accede a un espacio diáfano, luminoso y fluido que integra cocina, comedor y salón. Situada frente a dos grandes ventanales, la cocina está realizada en HIMACS Cream y disfruta de vistas abiertas al canal, beneficiándose de una extraordinaria entrada de luz natural durante todo el día.
En línea con una estética minimalista, la cocina se concibe como una composición arquitectónica de líneas limpias. La encimera integra tanto el fregadero como una placa de inducción con extracción incorporada, mientras que el mobiliario inferior, con frentes de 12 mm de grosor, incorpora tiradores discretos que continúan la pureza de todo el conjunto. En entornos de cocina, HIMACS es especialmente adecuado gracias a sus excelentes propiedades higiénicas. Su superficie no porosa y sin juntas evita la acumulación de suciedad e inhibe la proliferación de microorganismos como bacterias, gérmenes y moho, garantizando un entorno más limpio y seguro.
Junto a la cocina, un frente equipado integra horno, mobiliario en madera y estanterías abiertas, aportando funcionalidad adicional. La frescura del tono HIMACS Cream, combinado con la calidez de la madera, crea una atmósfera moderna y acogedora y equilibrada. El ambiente se completa con la escultural lámpara Tripd Light, creada por Maarten Diederix para ITEM Amsterdam, empresa de la hermana del diseñador. Inspirada en el mundo natural, la pieza evoca una flor a punto de abrirse: sus tres "pétalos", realizados también en HIMACS, envuelven la fuente de luz y se abren suavemente hacia abajo, formando una base estable que permite que la pieza se sostenga por sí misma.
Compacto y funcional: un baño inteligente
Las cualidades higiénicas de HIMACS se extienden también al baño, un espacio compacto situado entre el vestidor y el dormitorio, con acceso desde ambas estancias. Cada elemento ha sido cuidadosamente diseñado: por un lado, una ducha a ras de suelo formada por tres paneles de HIMACS Alpine White crea un gesto micro arquitectónico; por otro, un mueble de lavabo a medida con lavabo integrado completa el espacio con una solución refinada y minimalista. Para optimizar el espacio, el inodoro se ubica en un compartimento independiente que incluye un pequeño lavabo en HIMACS, mejorando la organización y la funcionalidad.
Uno de los principales retos del proyecto fue la fabricación de los marcos exteriores de las ventanas en HIMACS para los amplios huecos acristalados de la casa, lo que exigió un alto nivel de precisión. Para Houtwerk Beverwijk, el uso de HIMACS en aplicaciones exteriores no era nuevo, ya que el material ya se había empleado con éxito en el proyecto de rehabilitación de un edificio histórico. El tono cálido elegido, HIMACS Peanut Butter, se integra armoniosamente con el revestimiento de madera de la casa. Durante la instalación, cada ángulo y cada unión debían alinearse con absoluta precisión para resistir todas las variaciones climáticas posibles.