¿Qué significa realmente un suelo sostenible? Cómo evitar el greenwashing

2TEC2 ofrece una guía práctica para que arquitectos e interioristas distingan la sostenibilidad real de la sostenibilidad declarada.

30/06/2026

El término "sostenible" se ha convertido en uno de los más utilizados en el sector de los materiales de construcción e interiorismo. En un contexto en el que los proyectos contract están sometidos a una presión creciente por parte de promotores, certificadores y usuarios finales, la capacidad de distinguir entre ...

El término "sostenible" se ha convertido en uno de los más utilizados en el sector de los materiales de construcción e interiorismo. En un contexto en el que los proyectos contract están sometidos a una presión creciente por parte de promotores, certificadores y usuarios finales, la capacidad de distinguir entre un pavimento genuinamente sostenible y uno que simplemente lo parece se ha vuelto una competencia estratégica para cualquier estudio de arquitectura o diseño de interiores. 2TEC2 comparte las claves que definen un suelo verdaderamente sostenible en proyectos de oficinas, hoteles, hospitales, universidades y espacios corporativos de exigencia elevada.

Lo que SÍ debe cumplir un pavimento sostenible
En la fase de fabricación, las exigencias mínimas incluyen el uso de materias primas trazables y de bajo impacto, la ausencia de sustancias preocupantes -ftalatos, PFAS, metales pesados- y la existencia de Declaraciones Ambientales de Producto (EPD) verificadas por terceros. Las certificaciones propias, sin auditoría externa, no ofrecen garantías suficientes, y la clasificación por institutos independientes hace además que la norma de evaluación sea objetiva y comparable entre los distintos fabricantes, entre marcas y entre mercados

Durante la vida útil, un pavimento sostenible debe contribuir a la calidad del aire interior. Certificaciones como Indoor Air Comfort Gold, FloorScore o GUT acreditan que las emisiones de compuestos volátiles se mantienen dentro de umbrales seguros, un factor crítico en hospitales, colegios o espacios de trabajo donde las personas pasan muchas horas. En cuanto a la composición y el impacto ambiental, la Declaración Ambiental de Producto (EPD) y la Declaración de Producto Saludable (HPD) —verificadas por terceros—, el ecolabel TÜV OK Biobased y SundaHus ofrecen la trazabilidad y verificación externa que exigen los proyectos con certificación de edificio. La tercera dimensión, y la más ignorada, es la circularidad. La filosofía cradle to cradle, hoy referencia en arquitectura y construcción sostenible, parte de una premisa simple: los materiales no deberían tener fin de vida, sino ciclos sucesivos de uso.

"La circularidad no puede quedarse en una etiqueta. Un pavimento verdaderamente sostenible es aquel cuyo fabricante ha diseñado pensando en su desmontaje, tiene documentado y validado un proceso de recogida y tratamiento al final de su vida útil, y puede acreditar ese recorrido con datos reales. La diferencia entre las buenas intenciones y una hoja de ruta técnica con soluciones de ingeniería High-Tech es, en este punto, determinante", afirma Leen Verhoeven, Product Manager de 2TEC2 sede central Bélgica. Los pavimentos vinílicos tejidos de 2TEC2 integran una capa superior de origen biológico y una capa inferior compuesta en un 70% por PET reciclado. La compañía cuenta con su propia planta de reciclaje, trabaja con proveedores locales fiables y de alta calidad y produce íntegramente en Bélgica, con energía solar y sistemas de reutilización de energía y agua. El producto es 100% reciclable y la recogida al final de la vida útil está en el centro de la hoja de ruta de la marca.

Qué NO es un suelo sostenible
Un suelo no es sostenible por el hecho de incorporar un porcentaje de material reciclado si el resto de su composición incluye sustancias problemáticas. Tampoco lo es si no dispone de EPD verificada por terceros, si sus certificaciones de calidad de aire interior no están avaladas por organismos independientes o si el fabricante no ofrece ninguna perspectiva de gestión del producto al final de su vida útil. El greenwashing en pavimentos adopta formas sutiles: etiquetas genéricas sin referencia a normas concretas, porcentajes de reciclado que no especifican qué fracción del producto afectan, o afirmaciones sobre huella de carbono que no están respaldadas por una EPD con alcance de ciclo de vida completo.

El compromiso con la sostenibilidad se extiende también al proceso productivo, donde 2TEC2 aplica un principio de residuo cero: los excedentes de material se recuperan, el agua y la energía se gestionan en circuito cerrado, y el diseño del producto contempla su desmontaje y reutilización en caso de reforma o traslado.


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