Mientras la atención de millones de aficionados se concentra estos días en lo que sucede sobre el terreno de juego, existe otro partido que también se disputa en cada estadio y que rara vez ocupa los titulares. Un reto de ingeniería que tiene lugar durante el descanso o al finalizar ...
Mientras la atención de millones de aficionados se concentra estos días en lo que sucede sobre el terreno de juego, existe otro partido que también se disputa en cada estadio y que rara vez ocupa los titulares. Un reto de ingeniería que tiene lugar durante el descanso o al finalizar el encuentro, cuando miles de personas se dirigen al mismo tiempo hacia los aseos. En esos pocos minutos se produce uno de los momentos de mayor exigencia para cualquier instalación hidráulica. Lavabos, urinarios e inodoros deben funcionar de forma simultánea, manteniendo un suministro estable, una evacuación eficiente y una experiencia de uso satisfactoria para todos los usuarios. Lejos de ser una cuestión secundaria, el comportamiento de estas instalaciones forma parte del correcto funcionamiento de un recinto deportivo y condiciona tanto la comodidad del público como la gestión eficiente de los recursos.
Diseñar para el momento de máxima demanda
A diferencia de otros edificios públicos, los estadios concentran gran parte de su consumo de agua en intervalos muy concretos. Los minutos previos al inicio del partido, el descanso y la salida del público generan picos de demanda muy superiores al consumo habitual del resto del evento. Esto obliga a que el diseño de las instalaciones hidráulicas no se base únicamente en el consumo medio diario, sino en la capacidad de responder a esos momentos de máxima simultaneidad sin pérdidas de presión, tiempos de espera o incidencias en el funcionamiento.
Para conseguirlo resulta imprescindible dimensionar correctamente las redes de suministro y evacuación, distribuir adecuadamente los puntos de consumo y seleccionar equipamientos preparados para soportar un uso intensivo y continuado.
Mucho más que ahorrar agua
Cuando se habla de eficiencia hídrica, el foco suele ponerse en la reducción del consumo. Sin embargo, en instalaciones deportivas de gran capacidad la eficiencia también significa garantizar un funcionamiento fiable incluso cuando cientos de usuarios utilizan las instalaciones al mismo tiempo. La incorporación de grifería temporizada y electrónica permite controlar el consumo de agua, evitar usos innecesarios y mantener un funcionamiento constante incluso en escenarios de alta rotación. A ello se suma la importancia de emplear soluciones robustas, resistentes al uso intensivo y diseñadas para facilitar las labores de mantenimiento, aspectos especialmente relevantes en recintos que alternan eventos multitudinarios con periodos de menor actividad. Todo ello contribuye no solo a optimizar el consumo de recursos, sino también a mejorar la experiencia de los usuarios y a prolongar la vida útil de las instalaciones.
La experiencia de los grandes recintos deportivos
Con más de ocho décadas de experiencia desarrollando soluciones para espacios colectivos, Presto Ibérica ha participado en numerosos proyectos donde la fiabilidad de las instalaciones hidráulicas resulta determinante. Santiago Bernabéu, Estadio de La Cartuja, Estadio Abanca Balaídos, la Ciudad Deportiva del Sevilla FC y la Escuela de Fútbol del Sporting de Gijón, entre otros.
En este tipo de entornos, donde miles de personas utilizan los aseos en apenas unos minutos, la elección de la grifería resulta clave para garantizar un funcionamiento continuo, optimizar el consumo de agua, reducir las necesidades de mantenimiento y reforzar la higiene. Proyectos como el Estadio Santiago Bernabéu reflejan la importancia de contar con soluciones hidráulicas diseñadas para responder a escenarios de máxima exigencia, combinando fiabilidad, eficiencia y un uso responsable del agua. Gracias a ello, es posible mantener un funcionamiento continuo incluso durante los momentos de mayor simultaneidad, cuando la red debe responder a los picos más elevados de demanda.