Una vivienda que conserva la esencia y la calidez de una casa rural, pero la interpreta desde una sensibilidad actual. Una arquitectura donde los materiales naturales, la amplitud y la luz crean un escenario para una vida más tranquila. Una cocina con isla en plena naturalezaMadera, piedra y una conexión ...
Una vivienda que conserva la esencia y la calidez de una casa rural, pero la interpreta desde una sensibilidad actual. Una arquitectura donde los materiales naturales, la amplitud y la luz crean un escenario para una vida más tranquila.
Una cocina con isla en plena naturaleza
Madera, piedra y una conexión natural con el entorno. De esta forma no sólo se amplía el espacio, sino que se aprovecha estratégicamente mediante módulos altos de almacenaje que estructuran la cocina y aportan capacidad sin perder ligereza visual.
Cocina abierta para vivir sin prisas
La conexión entre cocina, comedor y salón responde a una manera más libre y contemporánea de entender la vivienda. Los límites desaparecen y las distintas estancias pasan a formar parte de un único espacio para cocinar, reunirse, descansar y compartir.
Una isla que organiza la estancia a su alrededor
La cocina se integra en una amplia zona de día compartida con el comedor y el salón. En el centro, una gran isla revestida de piedra se convierte en la pieza protagonista del proyecto. Aquí, la cocina no busca imponerse. Acompaña la vida que sucede a su alrededor.