LC Interiores transforma una antigua tienda de cocinas y baños en un espacio híbrido de 180 m² que reúne showroom, estudio de trabajo y vivienda a escala real. Salón, comedor, cocina, laundry, dormitorio, vestidor y baños conviven con las zonas destinadas al equipo, las reuniones y la selección de materiales paramostrar, desde la experiencia, su manera ...
LC Interiores transforma una antigua tienda de cocinas y baños en un espacio híbrido de 180 m² que reúne showroom, estudio de trabajo y vivienda a escala real. Salón, comedor, cocina, laundry, dormitorio, vestidor y baños conviven con las zonas destinadas al equipo, las reuniones y la selección de materiales para
mostrar, desde la experiencia, su manera de entender el interiorismo. Al entrar en el estudio-showroom
dirigido por Laura Cortázar, la sensación es la de acceder a una casa en la que cada ambiente está preparado para ser recorrido, utilizado y observado con detenimiento. El proyecto nace de una idea clara: el
interiorismo no puede explicarse únicamente mediante planos, imágenes o muestras aisladas. Necesita experimentarse. Por eso, el showroom permite tocar los materiales, observar cómo cambia un revestimiento según la luz, comparar tonalidades y entender cómo dialogan el mobiliario, los tejidos, el papel pintado, el color, el arte y la iluminación dentro de una propuesta global.
Todos los ambientes están completamente equipados y forman parte del funcionamiento cotidiano del estudio. La cocina, el cuarto de lavado, la sala de reuniones, la zona de materiales y los puestos de trabajo no son decorados, sino espacios que se utilizan a diario. Ubicado en el paseo de Madrid de Boadilla del Monte, el espacio abrió sus puertas después de cinco meses de obras. La reforma y el interiorismo fueron desarrollados íntegramente por LC Interiores y ejecutados por RNE, constructora habitual del estudio.
Empezar desde cero
Antes de la intervención, el local estaba ocupado por una tienda de cocinas y baños. Era un espacio abierto, oscuro y poco ordenado, sin una distribución definida y con una sucesión de materiales y acabados
incorporados en diferentes momentos. Los propios muebles expuestos actuaban como separadores improvisados entre unas zonas y otras. No se conservó ningún elemento de aquel interior. La reforma eliminó completamente la distribución y los acabados existentes para construir desde cero un espacio capaz de representar la identidad y la forma de trabajar de LC Interiores.
La planta presentaba dos condicionantes importantes: la irregularidad de sus paredes y la presencia de siete pilares distribuidos en distintos puntos. Estos elementos complicaban la circulación y la creación de los diferentes ambientes, por lo que el proyecto comenzó con un estudio detallado de los recorridos, las
proporciones y las relaciones visuales.