Cuando la luz ordena el hogar

El proyecto demuestra cómo la luz puede reforzar la identidad de una vivienda clásica sin desdibujarla.

21/10/2026

Al cruzar el umbral de este piso de 247 metros cuadrados en la madrileña calle Barquillo, el ruido de la ciudad parece quedar atrás. Ubicado en pleno barrio de Justicia, en una de esas fincas clásicas donde la arquitectura aún conserva algo de ceremonia, abraza todas las comodidades del presente ...

Al cruzar el umbral de este piso de 247 metros cuadrados en la madrileña calle Barquillo, el ruido de la ciudad parece quedar atrás. Ubicado en pleno barrio de Justicia, en una de esas fincas clásicas donde la arquitectura aún conserva algo de ceremonia, abraza todas las comodidades del presente sin renunciar a su rica historia. Reformada íntegramente por el estudio de Mónica Diago, la vivienda mantiene la altura de sus techos, sus molduras originales, las carpinterías de madera blanca y nueve balcones que miran a la calle. El salón ocupa la esquina más luminosa, articulado en torno a una chimenea de caliza y abierto a varios balcones. Desde ahí, unas embocaduras de piedra natural conducen hacia la cocina y el comedor, concebidos como un ambiente continuo que favorece la convivencia sin perder definición. Todo mantiene una relación equilibrada entre llenos y vacíos, entre zonas abiertas y áreas más recogidas. En la parte más privada del piso, tres dormitorios en suite prolongan esa misma sensación de medida. En un interior de estas proporciones y con una altura tan marcada, por supuesto, la iluminación no puede limitarse a resolver necesidades meramente funcionales. Debe dialogar con la verticalidad, reforzar la continuidad y ayudar a que cada estancia conserve su identidad dentro de la casa.

En la cocina y el comedor, organizados en torno a una mesa redonda, la colección Wireflow, diseñada por Arik Levy, introduce una geometría suspendida que responde a esa escala. Sus finos cables tensados dibujan una estructura precisa en el aire, que enmarca el área sin cerrarla. La luminaria define el centro de la reunión y acompaña gestos cotidianos como comer o conversar, aportando una escala intermedia entre la estructura arquitectónica y el mobiliario. A pocos metros, en el salón, la colección Match, ideada por Jordi Vilardell y Meritxell Vidal, propone una lectura distinta. Sus varillas suspendidas trazan líneas que se expanden con mayor libertad, construyendo una composición que se adapta a la sala de estar y envuelve los momentos de descanso. 

Ambas soluciones no funcionan como elementos aislados, sino como parte de una estrategia común. Mientras Wireflow articula el espacio compartido y pone en valor la proporción vertical del inmueble, Match sostiene el tiempo más pausado y refuerza la dimensión doméstica del salón. La iluminación acompaña estas transiciones con precisión, ajustándose a la actividad sin imponerse ni competir con la arquitectura. De esta manera, la base histórica del inmueble convive con una sensibilidad contemporánea que se manifiesta en los materiales, en la distribución y en la manera de iluminar. Cuando la iluminación se integra desde el inicio en una reforma de estas características, el resultado no es únicamente estético. Ante todo, propone una forma más consciente y armónica de habitar el hogar.

Cookie Consent

This website uses cookies or similar technologies, to enhance your browsing experience and provide personalized recommendations. By continuing to use our website, you agree to our Privacy Policy