Un antiguo taller de coches en planta baja se convierte en una oficina de 500 m² donde arquitectura, interiorismo, mobiliario y naturaleza comparten protagonismo. Para barrac, el punto de partida es la transformación de un espacio industrial en un entorno de trabajo que potencia la interacción social. El programa —recepción, sala de juntas, sala ...
Un antiguo taller de coches en planta baja se convierte en una oficina de 500 m² donde arquitectura, interiorismo, mobiliario y naturaleza comparten protagonismo. Para barrac, el punto de partida es la transformación de un espacio industrial en un entorno de trabajo que potencia la interacción social. El programa —recepción, sala de juntas, sala de reuniones, espacio de trabajo, cocina- comedor, aseos y taller de desarrollo y robótica— se articula alrededor del Oasis, un espacio abierto situado en el centro de la oficina. Concebido como lugar de trabajo informal, permite reunirse, hacer una pausa o simplemente cambiar de escenario. Una puerta oculta en la pared azul conduce desde este núcleo a los aseos.
Naturaleza que trabaja
La vegetación se incorpora al proyecto como parte de su arquitectura. Cuatro especies se distribuyen en jardineras de madera diseñadas a medida, estratégicamente situadas para mantener la conexión visual con la naturaleza desde los distintos espacios de trabajo. No se trata de introducir plantas como un recurso decorativo, sino de integrarlas en la experiencia cotidiana de la oficina. Aquí, la naturaleza no decora, trabaja. El azul eléctrico, color corporativo de la empresa, recorre el espacio y cambia de textura según el elemento sobre el que aparece. Junto a él, dos materiales construyen la identidad de la intervención: el contrachapado de abedul y el acero inoxidable. El abedul domina los espacios interiores y cotidianos, aportando calidez y proximidad. El acero aparece en aquellos lugares que establecen una relación más directa con el exterior, como la recepción y la sala de juntas. El azul alcanza, incluso, los mecanismos eléctricos de las zonas en las que está presente, donde JUNG incorpora el bleu outremer foncé de la paleta Les Couleurs® Le Corbusier.
La misma lógica se traslada al mobiliario. barrac diseña a medida buena parte de las piezas de la oficina, desde el mostrador de recepción y las jardineras hasta las mesas de trabajo y reunión. En la sala de juntas, la Mesa Vector se plantea como una pieza única de acero inoxidable. Su estructura de líneas paralelas y perpendiculares, ángulos rectos y vértices precisos construye una presencia deliberadamente contundente a partir de una geometría fina y minimalista. La pieza se fabricó a medida, se cortó a láser y se montó in situ dentro de la propia sala. Su versión gemela aparece en la sala de reuniones, esta vez en contrachapado de abedul. Mismo diseño, distinto material: el acero para el espacio en el que la empresa recibe a sus
clientes y toma decisiones; el abedul para el lugar en el que trabaja el equipo.
Las mesas integran además enchufes, conexiones HDMI y RJ45 en su propia superficie, haciendo que el mobiliario funcione simultáneamente como pieza de diseño y herramienta de trabajo. En el centro del Oasis, una mesa alta lacada en azul ultramar RAL 5002 concentra la actividad del espacio. Diseñada para trabajar de pie o en taburetes altos, se acompaña de una grada jardinera, un banco corrido escalonado que integra la vegetación y refuerza el carácter informal del conjunto.