IMCB nº159

58 tecnológicos y a la innovación en materiales, los herrajes modernos presentan una resistencia notable, lo que garantiza una larga vida útil. La tercera es la estética. Los herrajes contemporáneos combinan funcionalidad y belleza, convirtiéndose en elementos que no solo cumplen su función, sino que también aportan valor decorativo al cuarto de baño. Además, tanto los herrajes como la tornillería auxiliar se emplean para fijar otros elementos del baño, como grifos, duchas, inodoros o lavabos, de tal manera que, por lo general, para estos pequeños accesorios los materiales más utilizados son el acero inoxidable, el cromo, el latón o el níquel cepillado. En los cuartos de baño es habitual encontrar, especialmente cuando el espacio no es un problema, armarios suspendidos en la pared. Su apertura suele realizarse mediante un tirador longitudinal, un sistema push o un pequeño saliente que permite introducir la mano. A su vez, en el interior de estas puertas destaca un componente fundamental que facilita su uso y evita que se descuelguen: la bisagra. La más común es la bisagra de cazoleta, un tipo de bisagra que no queda a la vista y está formada por dos piezas: una se fija al lateral del mueble y la otra a la puerta. Cuando la puerta está cerrada, el resorte queda oculto dentro de la cazoleta, de tal manera que puede ofrecer distintos grados de apertura según el diseño. Este sistema también se utiliza en el mueble principal del baño, el que se sitúa bajo el lavabo, tanto en puertas batientes como en combinaciones con cajoneras. Si se elige una puerta abatible, se incorpora un amortiguador de gas, que facilita la elevación de la tapa al abrir y controla su descenso al cerrar. Algo similar ocurre con los tiradores, manillas y manivelas. La elección de un buen modelo puede transformar por completo la apariencia de un espacio pensado para el bienestar y la relajación. Por eso, seleccionar el elemento que mejor se adapte a nuestras necesidades influye directamente en el resultado final, aportando ventajas relacionadas con la funcionalidad, la durabilidad o la estética. Asimismo, escoger un tipo de tirador u otro es más relevante de lo que parece, ya que estos elementos contribuyen de forma decisiva a definir la imagen y el estilo de un mueble o aparador. Funcionalidad y durabilidad Aunque en el cuarto de baño no solemos colocar tantos muebles como en otras estancias de la casa -como puede ser la cocina-, lo cierto es que existe una enorme variedad de modelos, formas, tipos y materiales capaces de adaptarse a los gustos y necesidades de cada persona. Además, existe la tendencia, cada vez más generalizada y habitual, de contar con muebles que no incluyen tiradores, por eso del minimalismo y de que menos, es más, si bien en el mercado disponemos de un sinfín de variedades y tipos: en forma de pomo, de concha, alargados, esos modelos en los que solo es necesario tirar ligeramente de ellos para que se abra el cajón, vintage, modernos, minimalistas, rústicos... Así, por lo que respecta a los tiradores, la pieza externa totalmente personalizable cuya función principal es permitirnos acceder al interior del mueble, es posible distinguir dos grandes categorías. Por un lado, están los tiradores ocultos, perfectos para quienes buscan un diseño limpio y minimalista. Suelen fabricarse a medida, ya que se integran directamente en los Los diseños actuales de herrajes ofrecen una amplia variedad de formas y estilos, lo que ayuda a encontrar la opción que mejor encaje con la decoración y la estética del baño

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