IMCB nº160

43 ocupar un lugar destacado dentro del diseño del baño. En estos casos, la elección suele responder más a criterios estéticos y de bienestar que a una necesidad funcional. Las bañeras exentas, por ejemplo, se han consolidado como una pieza clave en muchos proyectos contemporáneos. El mercado también refleja una creciente demanda de personalización. Los usuarios buscan soluciones que se adapten mejor a sus hábitos y al espacio disponible, lo que ha llevado a los fabricantes a ampliar su catálogo de formatos, materiales y acabados. Platos de ducha a medida, mamparas configurables o bañeras con diferentes dimensiones permiten ajustar cada proyecto a las características concretas de la vivienda. La rapidez de instalación también se ha convertido en un aspecto relevante en el ámbito de las reformas. Muchas empresas especializadas ofrecen soluciones que permiten sustituir una bañera por una ducha en pocos días, minimizando las molestias para los usuarios. Este tipo de intervenciones rápidas ha contribuido a impulsar aún más la renovación de baños en viviendas ya habitadas. En paralelo, el sector del equipamiento para el baño continúa apostando por el desarrollo de nuevos materiales que combinen resistencia, ligereza y estética. Superficies antibacterianas, materiales antideslizantes o revestimientos de fácil limpieza forman parte de las innovaciones que buscan mejorar tanto la seguridad como el mantenimiento del espacio. Colores y tendencias que marcarán 2026 En el diseño de bañeras y duchas, las tendencias cromáticas evolucionan hacia propuestas cada vez más vinculadas con la naturaleza y la sensación de calma. Aunque los acabados neutros siguen predominando, comienzan a introducirse matices que aportan mayor carácter al espacio. Para este año, la paleta del cuarto de baño se inspira especialmente en los tonos tierra: destacan el beige, el marrón, el terracota y distintas gamas de verde. El resultado es una estética suave y equilibrada, muy en línea con Cloud Dancer, el color del año de Pantone para 2026, definido como un blanco etéreo y ligero. Esta selección cromática remite directamente al entorno natural, con una presencia marcada de matices orgánicos. Los verdes suaves, como el jade o el salvia, transmiten sensación de frescura y renovación. Por su parte, los tonos arena, el blanco roto o el greige ayudan a potenciar la luminosidad del baño. Para completar el conjunto, es habitual combinarlos con mobiliario de madera, azulejos decorativos. La mezcla de todos estos elementos da lugar a espacios cálidos y acogedores, una de las claves del interiorismo de baños que marcará la tendencia en 2026. Los platos de ducha, por ejemplo, ya no se limitan al tradicional acabado blanco. Actualmente se fabrican en una amplia gama cromática que incluye grises, tonos piedra, arenas o incluso colores más oscuros como el antracita. Estos acabados permiten crear contrastes interesantes con los revestimientos del baño y aportan un carácter más contemporáneo. Las bañeras también han incorporado nuevas posibilidades estéticas. Algunos modelos combinan un exterior de color con un interior blanco, generando un efecto visual muy atractivo dentro del espacio. Esta tendencia permite integrar la bañera dentro de esquemas cromáticos más elaborados. Las texturas juegan también un papel cada vez más importante. Superficies que imitan materiales naturales como la piedra o el cemento pulido aportan una estética más orgánica al baño. Este tipo de acabados se adapta especialmente bien a estilos de interiorismo contemporáneo o mediterráneo. En cuanto a los revestimientos que acompañan a la zona de ducha o bañera, las cerámicas de gran formato continúan ganando protagonismo. Estas piezas reducen el número de juntas visibles y contribuyen a crear superficies más limpias y continuas. Además, permiten reproducir con gran fidelidad el aspecto de materiales naturales. Las griferías también participan en esta evolución estética. Acabados como el negro mate, el cobre o el oro cepillado se han convertido en una alternativa al clásico cromado. Estos tonos aportan un toque sofisticado y permiten personalizar la zona de ducha o bañera de forma sencilla. En conjunto, las tendencias para los próximos años apuntan hacia baños más cálidos y personalizados, donde la elección de colores, materiales y texturas contribuye a reforzar la sensación de confort. La sostenibilidad no queda atrás La sostenibilidad también está impulsando cambios en la forma en que se diseñan y utilizan las bañeras y duchas. El consumo responsable de agua se ha convertido en una preocupación creciente tanto para los usuarios como para los fabricantes. En el caso de las duchas, el desarrollo de rociadores más eficientes permite reducir el caudal de agua sin afectar negativamente a la experiencia de uso. Algunos sistemas utilizan tecnologías que mezclan agua con aire para generar un chorro más voluminoso utilizando una menor cantidad de agua. Las griferías termostáticas también contribuyen a mejorar la eficiencia. Estos sistemas permiten La innovación en materiales y diseño ha ampliado las posibilidades de personalización del baño <<ramonsoler

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