IMCB nº160

48 de se prevé un uso prolongado en el tiempo o donde pueden existir ya necesidades de movilidad reducida, con soluciones sin barreras e incluso bancos integrados dentro de la ducha. También la edad y la composición del hogar influyen, teniendo en cuenta las familias con niños, que suelen valorar la presencia de, al menos, una bañera en la vivienda, mientras que en las de adultos o segundas residencias se prioriza con frecuencia la ducha. Bien es cierto que en viviendas con más de un baño, se suele incorporar ambas piezas, ya que ofrecen mayor versatilidad a largo plazo. Según Castro, “hoy en día existen soluciones que facilitan el uso de la bañera incluso en casos de movilidad reducida, como los asientos adaptados o sistemas de apoyo, que pueden convertirla en una opción perfectamente compatible con la accesibilidad”. El mantenimiento y el consumo de agua también influyen en la elección, ya que las duchas suelen ser más eficientes y fáciles de limpiar en el uso cotidiano. De hecho, los estudios consultados coinciden en que actualmente la demanda de ducha es claramente mayoritaria, especialmente en pisos o viviendas urbanas. Y el arquitecto de la Cruz alude a la preferencia por “las duchas integradas, con demanda de platos de ducha a ras de suelo o, cuando es posible, modelos extraplanos. Y cada vez es más habitual utilizar el mismo material del pavimento del baño dentro de la ducha para generar continuidad estética”. Por su parte, Castro añade que los clientes buscan cada vez más experiencias de relajación dentro de la propia ducha, “incorporando elementos como iluminación indirecta que genere una atmósfera tipo spa y hornacinas integradas para geles y productos de cuidado personal”. Y si hablamos de reformas, lo habitual es sustituir las bañeras existentes por duchas, “para ganar espacio y para actualizar el baño con un diseño más contemporáneo”, dice Treviño. Materiales, innovación y tendencias A la hora de hablar de los materiales que están marcando tendencia, desde 15000studio destacan para las bañeras, las resinas técnicas y cargas minerales, “que permiten crear piezas de formas orgánicas, gran resistencia y acabados muy sofisticados. También comienzan a ganar protagonismo los revestimientos porcelánicos, especialmente en soluciones integradas o bañeras revestidas con el mismo material que el resto del baño”. En cuanto a los platos de ducha, destacan igualmente las resinas y las cargas minerales, “que son materiales con gran capacidad antideslizante, alta durabilidad y un mantenimiento sencillo”. Para el fundador de DmasC - Estudio de arquitectura, los materiales están muy relacionados con la sostenibilidad, la durabilidad del producto y la facilidad de mantenimiento. Explica que actualmente existen platos de ducha fabricados con materiales reciclables o con procesos de producción de menor impacto ambiental. “En definitiva, más que una cuestión entre bañera o ducha, hablando de sostenibilidad, ésta depende del diseño global del baño y de cómo se utilice en el día a día”. Y añade: “La sostenibilidad depende en gran medida del comportamiento del usuario. Una ducha prolongada puede consumir tanta agua como una bañera”. En cuanto a los avances más significativos que destaca Javier de la Cruz, en la ducha alude a los platos ultrafinos y los sistemas de drenaje lineal o desagües invisibles, “que refuerzan la continuidad visual del pavimento”. También alaba los tratamientos antideslizantes que ofrecen mayor seguridad sin comprometer la estética “La sostenibilidad depende en gran medida del comportamiento del usuario. Una ducha prolongada puede consumir tanta agua como una bañera” (DmasC - Estudio de arquitectura) <<Freehand Arquitectura (Foto: Silvia Paredes)

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