IMCB nº160

58 rentes necesidades de los usuarios como a las características de las viviendas actuales. La tendencia hacia espacios más amplios y versátiles ha favorecido la aparición de sistemas modulares que permiten configurar distintos elementos del equipo según las preferencias del usuario, como la distribución de los chorros, los tipos de programas de masaje o los sistemas de control. Esta apuesta por la personalización también responde a la diversidad de estilos de vida y rutinas de bienestar. Los usuarios buscan cada vez más experiencias adaptadas a sus necesidades específicas, ya sea para relajación, recuperación muscular o cuidado estético. Por ello, no son pocos los fabricantes que ofrecen configuraciones flexibles que permiten integrar diferentes funcionalidades dentro de un mismo sistema, facilitando así una experiencia de hidromasaje más ajustada a cada perfil de usuario y a las condiciones del espacio disponible en el hogar. El diseño en el centro En contraposición, otra tendencia relevante dentro del sector es la creciente demanda de diseños modernos y minimalistas, especialmente en viviendas urbanas donde el aprovechamiento del espacio se ha convertido en un factor fundamental. En estos entornos, los sistemas de hidromasaje ya no se perciben únicamente como elementos funcionales, sino también como componentes clave dentro del diseño del baño. Las bañeras exentas con sistemas de hidromasaje integrados se han consolidado como piezas protagonistas en baños de alto nivel estético, aportando una imagen elegante y sofisticada que refuerza el concepto de espacio dedicado al bienestar. Por otro lado, las columnas y duchas de hidromasaje ofrecen soluciones más compactas y funcionales, especialmente adecuadas para viviendas con superficies más reducidas. Estos sistemas permiten integrar las ventajas del hidromasaje en espacios limitados sin renunciar al diseño ni a la comodidad de uso, lo que ha favorecido su popularidad en los entornos contemporáneos. Desde el punto de vista de los materiales, según confirman desde Actual Market Research, el acrílico continúa siendo la opción predominante en la fabricación de bañeras de hidromasaje debido a su durabilidad, facilidad de mantenimiento y coste competitivo. Este material ofrece una buena resistencia al uso diario y permite una amplia variedad de diseños y acabados. La fibra de vidrio también mantiene su presencia gracias a su ligereza y versatilidad, lo que facilita su instalación en diferentes tipos de viviendas. En el segmento premium, sin embargo, comienzan a ganar protagonismo materiales como el hierro fundido y la resina de piedra. Estas opciones resaltan por su elevada resistencia, su capacidad de retención térmica, que permite mantener el agua caliente durante más tiempo, y por ofrecer acabados más sofisticados que refuerzan la percepción de calidad y exclusividad en el diseño del baño. Mejorando el compromiso con la sostenibilidad Se trata de un sector que no deja de lado la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente, ya que cada vez son más las empresas que apuestan por modelos que consumen menos agua y requieren un menor gasto energético. La sostenibilidad se ha convertido en un eje estratégico dentro de la evolución del mercado del hidromasaje. En los últimos años, los fabricantes han intensificado sus esfuerzos para desarrollar sistemas más eficientes que permitan reducir el impacto ambiental sin renunciar a la calidad de la experiencia de uso. En este sentido, se están incorporando tecnologías orientadas a optimizar tanto el consumo energético como el uso responsable del agua, dos factores especialmente relevantes en un contexto de creciente preocupación por la gestión de los recursos naturales. Entre las soluciones se encuentran los sistemas de recirculación de agua, que permiten aprovechar de forma más eficiente el agua utilizada durante el funcionamiento del hidromasaje, así como los motores y bombas de nueva generación, diseñados para ofrecer un alto rendimiento con un menor consumo eléctrico. De hecho, algunos modelos incorporan sistemas inteligentes de control que regulan automáticamente la intensidad de los chorros, la temperatura del agua o el tiempo de funcionamiento, contribuyendo a evitar un gasto energético innecesario. El desarrollo de materiales más duraderos y resistentes también forma parte de esta apuesta por la sostenibilidad. La utilización de componentes de mayor calidad permite prolongar la vida útil de los equipos, reduciendo la necesidad de sustitución y, por tanto, el impacto asociado a la fabricación y eliminación de productos. Además, muchos fabricantes están incorporando procesos de producción más responsables, utilizando materiales reciclables y optimizando las cadenas de suministro para reducir las emisiones derivadas del transporte y la fabricación. Otro aspecto relevante es la adaptación del sector a las normativas medioambientales cada vez más exigentes tanto a nivel europeo como nacional. Estas regulaciones impulsan la mejora continua de los estándares de eficiencia energética y fomentan el desarrollo de productos más respetuoEl mercado español de hidromasaje se ha mantenido relativamente estable

RkJQdWJsaXNoZXIy NTI5ODA=