IMCB nº160

94 La otra cara de la moneda es que persisten cuellos de botella tanto en el entorno internacional como en el área de turismo, energía y vivienda, y el empleo y finanzas públicas. En primer lugar, las políticas económicas de Estados Unidos siguen siendo una fuente de inestabilidad. Aunque Castilla-La Mancha no es de las que muestra una mayor exposición directa a los aranceles (0,6 % del PIB, versus 1,1 % en España) ni es de las que observa una mayor contracción (-9 % de caída en las exportaciones entre abril y noviembre, frente al -11 % a nivel nacional). Igualmente, la apreciación del euro también supone pérdidas adicionales de competitividad. En segunda instancia, el avance del turismo puede estar alcanzando límites de capacidad. “Es necesaria una mayor inversión para mantener los costes de electricidad bajos”, advierten los analistas. La falta de vivienda asequible supone también un cuello de botella para el bienestar de la población joven y para atraer capital humano. Desde 2021, en Castilla-La Mancha se han creado 52.800 hogares y se han construido 21.600 viviendas. Por último, la escasez de mano de obra puede limitar el avance en ciertos sectores. Los ocupados que no trabajan se sitúan en el 5 % en la región, solo marginalmente por debajo que en el conjunto de España. Región de Murcia, en alerta por la política arancelaria de Estados Unidos Finalizamos el análisis viajando hasta la Región de Murcia, cuyo escenario en muchos aspectos se asemeja al de Castilla-La Mancha. Por ejemplo, el PIB de 2025, que también se habría situado en el 3,1 %. También se mantuvo un consistente avance de la afiliación en esta autonomía, sobre todo gracias a la mejora observada en el área urbana de Lorca y en las zonas rurales, además del buen comportamiento en el área urbana de Murcia. Servicios privados, sector público, construcción y manufacturas continuaron impulsando el avance del empleo durante el pasado ejercicio. Sin embargo, se nota un menor crecimiento del empleo en meses recientes, pues la afiliación a la Seguridad Social muestra un debilitamiento desde noviembre. Aparte del agotamiento del turismo extranjero, las lluvias y los accidentes ferroviarios, la producción industrial, particularmente la energética, cae. Esto lastra el crecimiento de las exportaciones de bienes, salvo en la alimentación, y el avance del consumo público se modera. De la misma forma, se refuerza la dependencia de la economía murciana a la demanda interna. Y al igual que en otras regiones, los sectores donde se mantiene el consumo son están condicionados mayormente al gasto de los hogares murcianos. Particularmente, la inversión en general, pero en la construcción en específico, muestra una fuerte recuperación. Las perspectivas de crecimiento para los próximos años siguen una tendencia similar a la expuesta en el epígrafe de Castilla-La Mancha. Esto es, un 2,5 % para 2026 y un 1,8 % el año que viene. En este periodo, se prevé una desaceleración de las exportaciones de servicios. Ahora bien, continuarán al alza apoyadas por la inmigración, dado que un 60 % del empleo creado en la Región de Murcia ha sido gracias a personas extranjeras; así como a la inversión y aumentos en la productividad por hora (en el comercio y hostelería esta última ha avanzado casi el doble que en España desde 2019). De igual manera, la industria murciana, particularmente intensiva en el uso de energía, y sus consumidores, podrían beneficiarse de la caída de los costes energéticos y de transporte. Similar será el comportamiento de los salarios, es decir, mayores sueldos (+3 %) y tipos de interés bajos favorecerán el consumo y apoyarán la inversión. Por otro lado, las viviendas en ejecución en la Región de Murcia podrían alcanzar las 4.000 en 2026, un 18 % más que en 2025. La inversión pública seguirá contribuyendo a la expansión. En su caso, la Región de Murcia habría recibido hasta diciembre del año pasado fondos europeos equivalentes a un 4,4 % del PIB regional, y también es una de las comunidades que más se puede beneficiar del aumento del gasto en defensa: la facturación de empresas de este sector supone un 0,8 % del PIB de Murcia, la segunda mayor magnitud por debajo de Madrid. Sí que podría verse muy afectada esta autonomía por la política arancelaria de Donald Trump, en tanto que se trata de unas de las comunidades con mayor exposición a los aranceles estadounidenses (1,5 %, frente al 1,1 % español) y donde más están afectando (-14 % de caída en las exportaciones a Estados Unidos entre abril y noviembre del año pasado). En la misma línea, el avance del turismo, los costes de la energía, la falta de vivienda asequible y la escasez de mano de obra puede limitar el avance en determinados sectores. Especialmente este último factor, dado que los ocupados que no trabajan se sitúan alrededor del 6,5 % en Murcia, una de las cifras más altas en España Así las cosas, concluye el informe de BBVA Research, “son necesarios acuerdos que garanticen la sostenibilidad de la deuda autonómica a medio plazo. La propuesta de reforma de financiación autonómica debería servir como punto de partida para un sistema más simple, transparente y equitativo”. Murcia experimenta un menor crecimiento del empleo con un debilitamiento de la afiliación a la Seguridad Social desde noviembre

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