IMCB Nº164

66 realmente se necesita. Esta capacidad de gestión resulta especialmente interesante en una estancia como el baño, cuyo uso suele concentrarse en determinados momentos del día. Así, poder programar el funcionamiento antes de la ducha, establecer franjas horarias o controlar el equipo a distancia evita mantenerlo encendido de forma continuada, por lo que la tecnología se convierte en una herramienta para personalizar el confort térmico y racionalizar el consumo, dos aspectos que adquieren cada vez mayor importancia en el equipamiento doméstico. Al mismo tiempo, conectividad y diseño comienzan a avanzar de forma paralela. La incorporación de funciones inteligentes ya no implica introducir elementos electrónicos que condicionen la estética del producto. La tendencia pasa por integrar o hacer prácticamente invisibles los componentes tecnológicos, de manera que el radiador-toallero conserve unas líneas limpias y pueda participar plenamente en el proyecto de interiorismo. IRSAP refleja esta evolución en diferentes soluciones eléctricas. Page Eléctrico, por ejemplo, es compatible con el sistema de gestión inteligente NOW, que permite controlar la calefacción y programar su funcionamiento, mientras que Novo Eléctrico está disponible con regulación wifi y programación semanal. De esta forma, las prestaciones digitales se incorporan a productos que mantienen una clara vocación decorativa. Esta integración entre tecnología y diseño alcanza propuestas que amplían incluso las funciones tradicionales del radiador. Es el caso de Origin Eléctrico, de IRSAP, que adopta el formato de una placa radiante de estética minimalista e incorpora una resistencia eléctrica con control wifi y un sistema de iluminación LED multicolor de intensidad variable. Con ello, calefacción, iluminación y decoración convergen en un mismo elemento. Una evolución tecnológica que hace que el radiador-toallero ya no tenga que ser un elemento técnico que se intente disimular dentro del baño. Al contrario, los nuevos diseños permiten que se convierta en una pieza arquitectónica capaz de aportar calor, mantener las toallas secas y ser un elemento decorativo -y, en ocasiones, protagonista-, del espacio de baño. De cara a los próximos años, la tendencia es que esta integración siga avanzando hacia sistemas capaces de ofrecer una gestión cada vez más precisa y personalizada. Programación, control remoto y automatización convivirán con diseños más depurados, diferentes formatos y una creciente variedad de acabados. Así como un elemento cada vez más diverso, más integrado en el espacio, más personalizable, más eficiente y, por supuesto, cada vez más inteligente. De esta manera, el toallero mantiene intacta su función esencial, pero alrededor de ella se construye una nueva generación de productos capaces de aportar organización, confort térmico y diseño a uno de los espacios más importantes de la vivienda. Ubicación adecuada Pero, sin duda, la variedad tipológica es una de las principales características de la oferta actual del mercado. Tanto es así que la variedad actual permite elegir el sistema en función del espacio disponible, el número de usuarios, el tipo de toalla y las propias rutinas de utilización. La tradicional barra continúa siendo una solución fundamental gracias a su sencillez y capacidad para mantener la toalla extendida, aparte de que su disponibilidad en diferentes longitudes facilita su adaptación a baños de dimensiones muy distintas. Junto a ella, el toallero de aro conserva su espacio cerca del lavabo, especialmente para las toallas de manos, ya que sus reducidas dimensiones permiten El siguiente paso en la evolución del toallero eléctrico es el control inteligente <<ramonsoler

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