Durante décadas, el baño fue concebido como un espacio estrictamente funcional dentro de los hogares, de carácter más bien frío. Sin embargo, en los últimos años, la arquitectura residencial ha transformado radicalmente su significado. Hoy el baño se entiende como un lugar de bienestar, un refugio doméstico donde diseño, confort ...
Durante décadas, el baño fue concebido como un espacio estrictamente funcional dentro de los hogares, de carácter más bien frío. Sin embargo, en los últimos años, la arquitectura residencial ha transformado radicalmente su significado. Hoy el baño se entiende como un lugar de bienestar, un refugio doméstico donde diseño, confort y tecnología convergen para crear experiencias de relajación, con mayor funcionalidad, más accesibles y visualmente más ligeros. ¿Y cuál es el papel de las duchas y las bañeras en este contexto? En esta evolución, la forma de diseñar ambos elementos ha influido mucho, ligada directamente al entorno del proyecto y al perfil del usuario.
Las duchas claramente han ganado protagonismo frente a la bañera gracias a "su capacidad por integrarse en el espacio de forma casi invisible, con platos extrafinos o soluciones a ras de suelo que generan continuidad visual y sensación de amplitud. Además, se ha reforzado la idea de accesibilidad universal, eliminando barreras y facilitando el acceso", explica el arquitecto Javier de la Cruz, fundador de DmasC - Estudio de arquitectura. Por su parte, la arquitecta Lourdes Treviño, fundadora del estudio Freehand Arquitectura, añade en beneficio de las duchas, las mamparas casi invisibles, los revestimientos continuos y los rociadores de gran formato como elementos que refuerzan esta tendencia de favorecer una estética más contemporánea en los baños actuales.
Por su parte, la bañera ha evolucionado hacia una pieza más escultórica y experiencial, dejando de considerarse un elemento estándar en la mayoría de viviendas. En lugar de la bañera empotrada tradicional, hoy se incorporan modelos exentos que funcionan como la pieza protagonista del baño, asociadas a momentos de relajación y cuidado personal. "En muchos proyectos actuales conviven ambas soluciones: una ducha funcional para el uso diario y una bañera pensada para el bienestar y el descanso", explica de la Cruz.
FOTO PRINCIPAL.: DmasC - Estudio de arquitectura (Foto: RN Fotógrafos).
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