Elegir la mampara adecuada puede transformar por completo la estética del baño y mejorar la experiencia diaria. Su variedad de diseños, materiales y sistemas de apertura permite adaptarlas a todo tipo de estancias, desde baños pequeños hasta proyectos más sofisticados. Desde hace unos años, la distribución de esta estancia se ...
Elegir la mampara adecuada puede transformar por completo la estética del baño y mejorar la experiencia diaria. Su variedad de diseños, materiales y sistemas de apertura permite adaptarlas a todo tipo de estancias, desde baños pequeños hasta proyectos más sofisticados. Desde hace unos años, la distribución de esta estancia se ha ido actualizando a las necesidades del momento y del usuario. Lo hemos visto con el baño en suite donde el espacio de higiene y el destinado al descanso formaban un `todo en uno', o cómo la ducha y la bañera convivían en el mismo habitáculo, abriendo un nuevo abanico de posibilidades de aseo, pudiendo elegir entre una ducha rápida o un ritual de higiene más completo. Siguiendo la corriente innovadora de los últimos tiempos, el espacio de baño se ha transformado en un spa doméstico, un centro de relajación para el uso y disfrute personal instalado en el hogar gracias a una bañera de hidromasaje, una ducha con rociador de techo y, si las dimensiones lo permiten, una sauna y un hamman (o baño turco). Es decir, una cabina en la que activar la circulación, eliminar toxinas, mejorar el sistema respiratorio y revitalizar la piel mediante la acción del vapor. La cabina de hidromasaje forma también parte de la lista, pudiendo enriquecer la experiencia con sistemas de aromaterapia, cromoterapia y musicoterapia.
Pero las tendencias en mamparas de baño muestran una clara evolución hacia diseños más funcionales, estéticos y tecnológicos. Una de las claves es, sin duda, la apuesta por perfiles minimalistas y acabados en negro, que aportan un aire moderno y elegante al baño. Estos perfiles finos no solo estilizan el espacio, sino que facilitan la limpieza y reducen la acumulación de humedad. También ganan protagonismo los vidrios especiales, como los ahumados o tintados, que aportan privacidad sin renunciar a la luminosidad.
Asimismo, crece la demanda de mamparas personalizadas y fabricadas a medida, capaces de adaptarse a cualquier distribución. Todo ello, sin dejar de lado la innovación tecnológica, que también llega al baño. Porque la tecnología aplicada a las mamparas de baño ha evolucionado mucho en los últimos años para mejorar tanto la funcionalidad como la experiencia del usuario. Uno de los avances que más destaca son las mamparas de ducha con tecnología antimoho, una solución avanzada para mantener el baño limpio, higiénico y libre de microorganismos, sobre todo en aquellos ambientes húmedos donde el moho y los hongos suelen proliferar. Esta tecnología se aplica a las superficies de vidrio o perfiles mediante un tratamiento especial que crea una barrera hidrofóbica, lo que hace que el agua y la humedad no se adhieran fácilmente y reduzcan, así, la formación de moho y bacterias sobre la mampara. Uno de los principales beneficios de estas mamparas es que previenen la aparición de moho y hongos, que no solo afecta a la estética del baño sino también a la salud de las personas, ya que puede provocar alergias o problemas respiratorios.
FOTO PRINCIPAL.: Novellini.
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