Durante años, conceptos como la sostenibilidad, el bienestar, la flexibilidad o la digitalización han guiado la conversación sobre el diseño de espacios. Sin embargo, el sector está entrando en una nueva etapa. Ya no basta con incorporar estos conceptos al discurso: arquitectos, interioristas, promotores, operadores hoteleros y marcas se enfrentan ...
Durante años, conceptos como la sostenibilidad, el bienestar, la flexibilidad o la digitalización han guiado la conversación sobre el diseño de espacios. Sin embargo, el sector está entrando en una nueva etapa. Ya no basta con incorporar estos conceptos al discurso: arquitectos, interioristas, promotores, operadores hoteleros y marcas se enfrentan al reto de demostrar con datos el impacto real de sus decisiones sobre las personas y el entorno. La sexta edición de The New Habitat 27/28, el informe anual de tendencias promovido por APE Grupo, identifica precisamente este cambio de paradigma. Elaborado a partir de una investigación internacional y de la consulta a 352 profesionales del diseño, la arquitectura y la creación de espacios, el estudio analiza cómo evolucionan los entornos residenciales, hoteleros, corporativos y comerciales en un contexto marcado por la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA), la necesidad de avanzar hacia modelos más sostenibles y las profundas transformaciones sociales que afectan a la forma de vivir, trabajar, viajar y consumir.
Una de las conclusiones más significativas del informe es la diferente velocidad a la que el sector está incorporando la innovación tecnológica y los mecanismos de evaluación ambiental. Mientras que 7 de cada 10 profesionales utilizan herramientas de IA en su trabajo y 1 de cada 3 las emplea casi a diario, únicamente 1 de cada 6 proyectos cuantifica actualmente su huella ambiental mediante sistemas verificables. El dato refleja una realidad cada vez más evidente: la tecnología se integra con rapidez en los procesos creativos y de gestión, mientras que la medición objetiva de la sostenibilidad continúa encontrando barreras relacionadas con el presupuesto, la complejidad técnica o la propia demanda del mercado.
The New Habitat ha sido desarrollado junto a la consultora Futurea y cuenta con la colaboración del Consejo General de Colegios Oficiales de Decoradores y Diseñadores de Interior de España (CGCODDI), la organización internacional Women in Office Design (WOD) y la Fundació del Disseny de la Comunitat Valenciana. Para José Miguel Pellicer, CEO de APE Grupo, esta sexta edición confirma la madurez de un proyecto que el mundo de la arquitectura y del diseño han hecho suyo: "El sector ha aprendido a hablar muy bien de sí mismo; ahora tiene que demostrar que sabe hacer lo que dice que hace. Ese tránsito del discurso a la práctica es el verdadero reto de esta etapa".
Fase de madurez
Los espacios residenciales están entrando en una nueva fase de madurez. Tras unos años marcados por la necesidad de adaptar la vivienda a nuevas funciones derivadas del confinamiento y la expansión del teletrabajo, el diseño residencial evoluciona ahora hacia un enfoque más consciente y pensado para acompañar a las personas a lo largo del tiempo. Como señala Saúl Castellanos, gerente de calidades y compras de AEDAS Homes, "el reto ya no es diseñar una vivienda para un momento, sino una vivienda que pueda acompañarte durante toda tu vida". Aunque la eficiencia energética continúa siendo un criterio prioritario para los profesionales, el foco se desplaza cada vez más hacia aspectos relacionados con la salud, el confort y la capacidad de adaptación de los hogares. La apertura al exterior (22,1 %), el uso de materiales sostenibles y la disposición de los usuarios a invertir más en ellos (hasta en un 11,3% más), reflejan una concepción de la vivienda que trasciende la función de refugio para convertirse en un espacio que favorece el bienestar físico y emocional.
En este contexto emerge con fuerza el concepto de hogar low-tox, impulsado por la creciente preocupación por la calidad del aire interior, la exposición a sustancias potencialmente nocivas y la creación de entornos más saludables. El auge de los sistemas de filtración, los sensores de calidad del aire o las plantas purificadoras evidencia una tendencia que responde a una demanda cada vez más consciente de cómo el entorno doméstico influye en la salud. De hecho, siete de cada diez consumidores afirman que mantener la casa limpia les genera una sensación de logro y bienestar. Como subraya Monica Armani, arquitecta y diseñadora italiana, "hoy le pedimos más a nuestras casas no solo funcionalidad, sino equilibrio emocional; espacios que nos hagan sentir protegidos, comprendidos y realmente en calma". En paralelo, también cambia el lenguaje visual de los hogares. Tras años dominados por interiores neutros y estandarizados, emerge la tendencia de la confianza cromática, que reivindica el uso del color como herramienta para expresar personalidad, optimismo y bienestar. Como señala Irene Trujillo, de LIMA Flexliving, "estamos dejando atrás el minimalismo frío y excesivamente estético para avanzar hacia una vivienda más sensorial y emocional".