Durante años, la decoración ha estado marcada por reglas no escritas. Por ejemplo, que los espacios pequeños debían pintarse de blanco para ganar más luz, o que mezclar colores intensos o estampados era arriesgado. El interiorismo actual invita a dejar atrás estas ideas y a utilizar el color como ...
Durante años, la decoración ha estado marcada por reglas no escritas. Por ejemplo, que los espacios pequeños debían pintarse de blanco para ganar más luz, o que mezclar colores intensos o estampados era arriesgado. El interiorismo actual invita a dejar atrás estas ideas y a utilizar el color como una herramienta para transformar espacios y expresar la personalidad de quienes los habitan. Incorporar colores en casa no significa saturar cada rincón de tonalidades vibrantes. Las claves son decidir dónde integrarlo, combinarlo con equilibrio y escoger qué elementos asumirán el protagonismo.
Aunque los tonos claros y neutros han sido tradicionalmente la opción preferida para espacios pequeños, los colores intensos, bien utilizados, también pueden aportar profundidad y ayudar a organizar el espacio. Aportar toques de color a través de la pintura es una solución low cost, totalmente reversible si te cansas o no te convence, y no requiere de apenas recursos. Así, algunas ideas que nos pueden servir para inspirarnos son:
- Una puerta interior de color llamativo (verde botella, violeta al más puro estilo `Friends', terracota…), en lugar de las típicas puertas en blanco o de madera. Añadirás un pequeño punto focal en pasillos o entradas y es un cambio de muy bajo coste.
- Enmarca un rincón o el cabecero de la cama con pintura, dibujando un "marco" de color. Dependiendo de la creatividad de cada uno, el resultado final puede ser muy vistoso y le dará un toque especial, aunque más contenido, que pintar la pared entera.
- Pintar el interior de una estantería o vitrina en un tono intenso, de modo que el color quede controlado dentro del mueble y no compita con el resto del espacio.
Eso sí, para evitar que el resultado resulte excesivo, conviene mantener algún elemento con gran presencia visual en toda la estancia que aporte unión, como un suelo de tonalidad clara.
Mezclar colores en modo principiante
Ya no hace falta que un solo color domine toda la estancia. Los interiores actuales se atreven a combinar varias tonalidades a la vez, siempre que exista un hilo conductor que sostenga el conjunto y evite la sensación visual de desorden. Este hilo conductor puede ser muy sencillo de aplicar en casa:
- Juega con el tamaño de los estampados: la mezcla de un estampado grande con otro más pequeño, aunque sea en diferentes colores, resulta muy atractiva visualmente y dará cierta profundidad a la estancia. ¿Un ejemplo? Combina fundas con dibujos sencillos en elementos pequeños como almohadas y cojines, con alfombras de estampados geométricos mucho más grandes.
- Elige colores de una misma familia tonal si temes hacer un contraste excesivo. Para incorporar colores intensos, utiliza el más profundo en un accesorio o pieza decorativa pequeña, y a medida que aligeres la intensidad, incorpóralo en superficies cada vez más grandes.
- Lleva la mezcla al suelo: un patrón geométrico como la espiga aporta ritmo sin necesidad de añadir más estampados en textiles o mobiliario, ya que el propio suelo asume ese papel. Quick-Step reinterpreta este clásico en sus suelos vinílicos de la colección Ciro, con diseños inspirados en la madera, silenciosos y resistentes al agua, y que permiten crear una base sobre la que incorporar colores sin sobrecargar la zona.
Para quienes no se atreven a tocar paredes o muebles, los textiles son la forma más sencilla y reversible de introducir colores en casa: no implican reformas y son asequibles, además de que se pueden cambiar en cualquier momento si el resultado no convence. Unos cojines, una manta, unas cortinas o un mantel en un tono con el que normalmente uno no se atrevería son suficientes para probar un color sin comprometerse con él a largo plazo. Si el experimento funciona, ese mismo color puede después trasladarse a elementos más permanentes.
También es posible llevar el color a una superficie más inesperada, como el suelo, especialmente en espacios delimitados como una zona de trabajo o un baño. La colección de suelos vinílicos Illume de Quick-Step permite incorporar este recurso, trasladando colores como los rosas, verdes y azules suaves al pavimento.