El volumen de ventas de hornos y encimeras en España ha crecido un nada despreciable 40% en los últimos ocho años. Así lo constata la última edición de Statista Market Insights, lanzada en el mes de julio de este año. Las estimaciones de la estadística muestran un cierto estancamiento en ...
El volumen de ventas de hornos y encimeras en España ha crecido un nada despreciable 40% en los últimos ocho años. Así lo constata la última edición de Statista Market Insights, lanzada en el mes de julio de este año. Las estimaciones de la estadística muestran un cierto estancamiento en las ventas de estos dos protagonistas de las cocinas de los hogares, con una previsión de facturación de 324 millones de euros en el mercado minorista. La cifra supone un leve decrecimiento del 0,3% respecto al año pasado, acumulando así dos años consecutivos de cierta caída en las ventas.
Una caída poco alarmante
Sin embargo, si se analiza la evolución del sector en su venta minorista, se ve una clara tendencia al alza en los últimos años. Tras el boom de 2022, cuando las ventas en hogares de encimeras y hornos crecieron más de un 17%, el mercado consiguió seguir con crecimientos más sostenidos dos años más. Desde 2024, las ventas minoristas de estas instalaciones para la cocina se han estabilizado, marcando dos años de leves retrocesos.
Un crecimiento sostenido a medio y largo plazo
Según las estimaciones de Statista, el sector volvería a crecer a partir de 2027, con incrementos más marcados que en los últimos años. En concreto, la estadística pronostica que las ventas del sector en el mercado minorista podrían volver a crecer a un ritmo superior al 4% interanual entre 2027 y 2031. Unas cifras que, de confirmarse, mostrarían la robustez de un sector que pone el foco en la eficiencia y el diseño.
Eficiencia, conectividad e integración: la hoja de ruta de la industria
Más allá de los volúmenes de facturación, la evolución del sector responde a una profunda transformación tecnológica en las cocinas españolas. Según los análisis sectoriales de la patronal de fabricantes APPLiA España y la consultora GfK, las preferencias de compra están fuertemente guiadas por tres vectores clave: la eficiencia energética, la integración del electrodoméstico en el diseño del hogar y la digitalización.
Por un lado, la sustitución progresiva de las vitrocerámicas convencionales en favor de placas de inducción de alta eficiencia sigue actuando como un motor fundamental del mercado debido a la preocupación por el consumo eléctrico. Por otro lado, la tendencia hacia cocinas abiertas (open-plan) ha impulsado la demanda de equipos integrables (built-in), donde destacan los hornos empotrables con funciones de cocción asistida, limpieza pirolítica y conectividad inteligente (IoT) mediante aplicaciones móviles. Este cambio de perfil del comprador confirma que el consumidor español no busca solo reemplazar un aparato averiado, sino invertir en equipamiento de gama media-alta que reduzca la factura de la luz y mejore el diseño y la funcionalidad del hogar.
