En los últimos años, la estética portuguesa ha ido ganando protagonismo en el mundo de la moda, el lifestyle y la decoración. Más allá del fenómeno "Portuguese girl", su particular manera de entender los espacios también ha llegado al interiorismo: cocinas llenas de personalidad, materiales naturales, azulejos, colores vivos ...
En los últimos años, la estética portuguesa ha ido ganando protagonismo en el mundo de la moda, el lifestyle y la decoración. Más allá del fenómeno "Portuguese girl", su particular manera de entender los espacios también ha llegado al interiorismo: cocinas llenas de personalidad, materiales naturales, azulejos, colores vivos y una cuidada mezcla de estampados. El resultado es un estilo acogedor y espontáneo que apuesta por crear espacios con carácter, donde cada detalle cuenta. Desde SoCoo'c estas son algunas de las claves para conseguirlo.
Un suelo con personalidad
Los estampados son una de las grandes señas de identidad del estilo portugués. Los tradicionales azulejos decorativos inspiran también los suelos de las cocinas, aportando dinamismo y convirtiéndose en protagonistas del espacio. El ambiente Campagne es un buen ejemplo de cómo introducir esta tendencia. Su suelo estampado aporta carácter a una cocina de inspiración tradicional, mientras que los muebles bajos con hornacinas, la vitrina y las soluciones de ordenación refuerzan ese aspecto cálido y vivido. El conjunto se completa con elementos de inspiración más clásica, como el fregadero tipo faldón y el grifo abatible, que aportan ese punto rústico tan característico de las cocinas portuguesas.
Azulejos de color: el imprescindible portugués
Si existe un elemento inmediatamente asociado a la estética portuguesa, ese es el azulejo. Presente tanto en fachadas como en interiores, es una de las mejores herramientas para trasladar esta tendencia a la cocina. Una pared revestida con azulejos de color puede cambiar por completo la personalidad de una estancia. Tonos azules, verdes o combinaciones de diferentes tonalidades aportan profundidad y carácter sin necesidad de recurrir a grandes cambios. En este sentido, el ambiente Smart demuestra cómo un revestimiento de color puede convertirse en el protagonista de la cocina y crear un espacio contemporáneo, pero con claras reminiscencias mediterráneas.

Mezclar estampados para crear un espacio único
El estilo portugués no entiende de espacios excesivamente uniformes. La combinación de estampados, texturas y materiales es precisamente la que consigue ese efecto natural y desenfadado. Los azulejos estampados son una buena opción para introducir este recurso en pequeñas dosis: pueden utilizarse en el frente de cocina, en una zona concreta de la pared o incluso como elemento decorativo. El ambiente Family & Co apuesta precisamente por esta idea, incorporando el estampado como un recurso para aportar personalidad y romper con la monotonía.
Pequeños toques de color
No es necesario apostar por una cocina completamente colorida para conseguir el estilo portugués. De hecho, una de las claves está en incorporar el color a través de pequeños detalles. Una pieza de cerámica, un textil, una vajilla, una planta, una lámpara o incluso algunos accesorios pueden aportar ese toque de color que transforma una cocina neutra en un espacio más alegre y personal. En el ambiente Latte, estos pequeños detalles permiten jugar con el color y los complementos sin perder el equilibrio general de la estancia.
En este sentido, el Portuguese style apuesta por cocinas vividas, acogedoras y con personalidad, donde azulejos, estampados, madera y color se combinan sin miedo para crear espacios que se alejan de los interiores excesivamente uniformes. Trasladar este estilo al hogar no significa copiar una estética, sino reinterpretar sus elementos más característicos y adaptarlos a cada espacio y personalidad. Una filosofía que encaja con la propuesta de SoCoo'c: cocinas prácticas y funcionales, pero también diseñadas para reflejar el estilo y la forma de vivir de quienes las disfrutan.