17 inalámbrica o soluciones que permitan ocultar el cableado de pequeños electrodomésticos, contribuyendo a crear cocinas más limpias visualmente y más intuitivas. Además, cree que la personalización seguirá siendo uno de los grandes motores del mercado, con materiales y acabados adaptados a cada forma de vivir. Como resume, “el futuro no estará solo en fabricar encimeras más bonitas, sino en conseguir superficies más inteligentes, más resistentes y capaces de hacernos el día a día mucho más fácil”. Qué dicen de las tendencias las tres expertas Según Martínez, “cada vez veo menos cocinas que siguen una moda concreta y más clientes que buscan materiales que no se cansen de ver con el paso de los años”. De ahí que los tonos piedra, arenas, blancos cálidos y colores inspirados en materiales naturales siguen teniendo muchísimo protagonismo, así como los acabados mate, “que aportan una imagen mucho más elegante y contemporánea”, dice. En cuanto a las vetas, considera que se está viviendo un cambio interesante, ya que se siguen utilizando, “pero cada vez buscamos diseños más sutiles y equilibrados. Las vetas muy marcadas pueden convertirse en el centro de atención de la cocina y, en algunos casos, acabar cansando antes”. En sus proyectos de cocinas, intenta que la encimera acompañe el conjunto y que no sea la protagonista absoluta, porque con materiales “El futuro no estará solo en fabricar encimeras más bonitas, sino en conseguir superficies más inteligentes y resistentes” (Laura Martínez) más atemporales “es mucho más fácil que la cocina siga transmitiendo la misma sensación de calidad y elegancia muchos años después de la reforma”. Preguntada Vilà sobre tendencias, responde que la gente ya se atreve un poco más y se lanza a apostar por darle más color y más textura a las encimeras. “El color da vida y se empieza a notar. Lo rústico ya no solo funciona en el campo, la gente quiere tener en su piso de ciudad la sensación de tiempo libre, de vacaciones”, opina. Y aunque considera que los clientes ya miran un poco más allá de lo estandarizado, “siempre seguimos teniendo aquellos más conservadores que apuestan por colores más neutros porque son ‘el asegurado’ que no pasa de moda”. Y hablando de modas, “he visto clientes enamorarse de una encimera simplemente porque la habían visto repetida en redes sociales y, cuando analizábamos su forma de vivir, descubríamos que no era la opción más adecuada para ellos”, explica Hernández. Quien añade que el trabajo de un interiorista no consiste en seguir tendencias, “sino en interpretarlas y saber cuándo tienen sentido y cuándo no”. En definitiva, las tendencias en encimeras ya no se limitan a nuevos colores o acabados. Hoy pasan por entender las necesidades reales del usuario, apostar por materiales duraderos, rodearse de proveedores capaces de garantizar una ejecución impecable e incorporar soluciones que combinen innovación, sostenibilidad y personalización. <<Chus Hernández Interiorismo y Decoración <<Fasana Studio - Foto Eia Sánchez
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