IMCB nº163

41 CírculoCuadrado Studio desarrolla soluciones específicas que optimizan la distribución y potencian el confort Los baños de CírculoCuadrado Studio se conciben como espacios únicos, diseñados a medida para cada cliente. Lejos de soluciones estándar, el estudio parte de un análisis detallado de las necesidades, hábitos y estilo de vida de quienes van a utilizar el espacio. Este enfoque permite desarrollar propuestas completamente personalizadas, en las que cada decisión responde a un criterio funcional y estético definido junto al cliente. Esta capacidad de adaptación se refleja en la variedad de proyectos que desarrolla CírculoCuadrado Studio. Desde baños compactos, donde la optimización del espacio resulta fundamental, hasta ambientes más amplios concebidos como zonas de relax tipo spa, cada propuesta responde a un planteamiento específico. En los espacios más reducidos, el diseño se centra en maximizar la funcionalidad y aprovechar cada centímetro disponible mediante distribuciones inteligentes. En cambio, cuando se dispone de mayor superficie, el objetivo se amplía hacia la creación de entornos más abiertos, donde el confort y la sensación de bienestar cobran mayor protagonismo. La personalización también se extiende a los detalles: mobiliario diseñado a medida, iluminación pensada para cada uso y elementos funcionales integrados con discreción. Todo ello permite que el baño no solo sea práctico, sino también un espacio agradable y coherente con el resto de la vivienda. La elección de materiales, colores y acabados es otro de los pilares fundamentales en el proceso de diseño. En todos los casos, estas decisiones se toman en función de la identidad del cliente, buscando generar ambientes que reflejen su personalidad. La combinación de texturas, tonalidades y superficies permite crear espacios equilibrados, capaces de transmitir desde serenidad hasta dinamismo, según las preferencias de cada usuario. Además, se priorizan materiales que no solo aporten valor estético, sino que también garanticen durabilidad y fácil mantenimiento. La personalización no se limita a los aspectos más visibles, sino que se extiende también a los detalles que definen el uso cotidiano del baño. El mobiliario, por ejemplo, se diseña a medida para adaptarse con precisión al espacio disponible y a las necesidades de almacenamiento. Esta solución permite aprovechar al máximo cada rincón sin sobrecargar visualmente el ambiente, manteniendo una estética limpia y ordenada. La iluminación se plantea como un elemento esencial dentro del diseño, pensada específicamente para cada uso. Más allá de iluminar el espacio, se utiliza para generar distintas atmósferas y mejorar la funcionalidad en áreas concretas, como la zona del espejo o la ducha. La combinación de diferentes puntos de luz contribuye a crear un entorno cómodo y versátil, adaptado a las distintas rutinas diarias, donde el confort visual se convierte en una prioridad.

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