TENDENCIAS 42 Un baño para dos estilo hotel boutique El proyecto de este piso centenario fue todo un reto para Rosa Lahoz, fundadora de Lapopie Studio, quien define la transformación “de brutal, de efecto wow!”. Y aunque solo mostramos el baño, el ‘antes y después’ es un claro reflejo de su magistral savoir-faire, al mezclar elementos originales con piezas de estilo mid-century y recuperadas para crear una singular estancia totalmente personalizada y adecuada a su funcionalidad. La vivienda, de 1905 y situada en el centro de Zaragoza, “pasó de ser un piso viejuno y oscuro, excesivamente compartimentado y que no se había reformado nunca, a otro de estancias amplias y luminosas”, explica la interiorista y diseñadora Rosa Lahoz, autora del proyecto de su reforma integral. Los propietarios -una pareja de mediana edad sin hijos- le pidieron “algo especial, con mucha personalidad”, sabedores del estilo ecléctico-maximalista que caracteriza los trabajos de Lahoz, donde mezcla magistralmente piezas, estilos y colores. Teniendo en cuenta que se trata de una segunda residencia, otra de las peticiones que solicitaron a Lapopie Studio fue que el piso reflejara la esencia de un hotel boutique para dos. Y este deseo se cumplió al detalle en la suite, donde se incluye el baño. La parte posterior de la vivienda es la que se destina a la zona de descanso con el único dormitorio como protagonista, destacando una galería (parte de la cual contenía el antiguo baño), que es la que representa la segunda entrada de luz natural del piso. Aprovechando la distribución original, esta zona se plantea con dos ambientes: el dormitorio con vestidor y el espacio de relax, conectados entre sí y, a su vez, con su respectivo paso al baño, situado en dicha galería. La transformación de la antigua galería A la izquierda se ubica el dormitorio y a la derecha, donde antiguamente estaba la cocina, es donde se ha creado un espacio pensado para esos momentos de relajación, ya sea tomando un baño o escribiendo. Un asiento tipo descalzadora separa estos dos ambientes. Junto a la bañera exenta se ha querido simular una atmósfera onírica, con un mural que dibuja un romántico invernadero y una pared negra que da profundidad visual, en una clara invitación a la evasión mental. En el plano vertical, destaca el rosetón centenario que enmarca la luminaria colgante. El acceso a la galería donde está el baño se puede hacer tanto por el dormitorio como por esta zona de relax y Lahoz aprovechó sendas embocaduras para personalizarlas con mucho detalle estético, además de dejarlas abiertas para facilitar el paso de luz. Esta es la única estancia de la casa que ha mantenido su ubicación original, ya que no podía
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